#CasoDiputados
#ExpedientesHermosilla
La presunción
de una estudiantina con fuerte espíritu corporativo, no desprovista de codicia,
tiende a posarse sobre el vetusto palacio de la formación de leyes local. Este
viernes, la todavía asesora legal de la Cámara de Diputados, Liliana
Hermosilla, adicionó un intento de realizar negocios inmobiliarios para beneficio
particular como otro de los motivos en su intento de desplazamiento, por parte
de autoridades parlamentarias.
La abogada de
carrera en la administración pública señaló que habían en carpeta operaciones
sobre “casas de los amigos” del círculo parlamentario saenziano, con el fin “que
funcionen las oficinas de la Cámara baja”, le dijo este viernes al programa radial
Sapo de Otro Pozo (FM 88.1 mhz). Pero ella expresó firmeza y simple apego a las
normas vigentes en su rechazo a tal proposición del secretario administrativo
Gastón Galíndez Magri.
En este combo
de objeciones, Hermosilla también incluyó sus reparos a contrataciones directas
por al menos $ 5 millones, sin licitación, por espacios en medios de comunicación
(un sector en que el cuerpo si bien no cosecha aplausos, al menos obtiene
silencio, ante el vituperio a su accionar proveniente de empleados y público en
general) por medio de maniobras extranjeras a la Ley de Contrataciones del
Estado provincial.
Al respecto,
cabe preguntarse –junto con la capacitación para estos cargos- si las actuales
autoridades habrán pretendido sofocar cualquier cuestionamiento a estas
maniobras, tan desvergonzadas como los autonombramientos y el catapultar a colaboradores
en tareas menudas hasta el rango más alto en el escalafón administrativo. Aunque
lo cierto es que esta suposición acabó funcionando como fósforo sobre el
piletón con querosene.
En el
oficialismo, tal vez confían que el
interminable sainete, regado de actos anti jurídicos y una prepotencia que ya “indicna”
al gauchaje, funcione como un aliciente para la pronta recuperación del
Gobernador Sáenz. Plano hipotético que a lo mejor parte de una sobrestimación
de su capacidad de maniobra & liderazgo, o tal vez sea recelo hacia la
torpeza de sus colaboradores. En ocasiones, la desmedida ponderación de una
virtud suele ser hija de la desesperanza.
La tan ansiada
cobertura de medios de prensa metropolitanos fue otro prodigio logrado por la
plana mayor afincada en Mitre 550. Un logro acorde a ese operativo, estilo
División Rampart o SWAT, eficaz para la detención de Hermosilla y una
colaboradora [NdR: quienes habían resistido un intento previo de ingreso por parte
de Galíndez Magri, escoltado por una troika de compinches bien fornidos] pero
desproporcionado y violento en términos institucionales, como también desde el
plano de género.
Resultado de
esta proeza, el portal metropolitano Realpolitik centró su atención en lo que
denominó “entramado de corrupción y vivezas políticas que atraviesa a la cámara
de Diputados de la provincia de Salta, en la que estarían involucrados
numerosos funcionarios y legisladores locales”. Por lo que contextualizó el
atropello contra la abogada Hermosilla en este “escándalo”, acerca del que
adelantó que podría alcanzar “a varios millones de pesos en contrataciones
irregulares”.
El sitio
digital redondeó: “Según supo REALPOLITIK, las autoridades de la cámara baja
salteña aprovecharon una revocatoria de empleos en planta permanente para su
propio beneficio. De acuerdo a fuentes locales, se trata de una medida que da
de baja empleados de forma arbitraria, dejando vacantes que son rápidamente
utilizadas por los funcionarios del lugar, amparados por acuerdos políticos”,
publicó este viernes.
La dimensión
que adquirió este DipuGate dejó azoradas a las pocas figuras con algún grado de
sensatez que circundan al principal ocupante de despacho en el Centro Cívico
Grand Bourg. Pero que, a partir del misterio, la falta de información y la
macilenta táctica de comunicación, atestiguaron cómo se azuzaba la generación
de versiones acerca de la salud del mandatario provincial. De manera tal que no
hay quien llame al orden.
NdR, 17 de
diciembre de 2021.