#SabadoPlaza9deJulio #MarchacontraelFondo
El Frente de
Izquierda, movimientos sociales y organizaciones barriales expresarán este
sábado su condena al posible acuerdo con el Fondo Monetario, por parte del
gobierno nacional y sus equivalentes a nivel local. En este sentido, desde
tales sectores convocaron para el 11 de diciembre a expresar públicamente tal
repudio, en Plaza 9 de Julio. Algo así como una fuerte objeción al De Lorean
encaminado a 2001.
La
fundamentación del convenio en marcha será adelantada este viernes, en una
conferencia de prensa que se realizará a las 10 horas en Bar Tribunales. La
movilización en nuestra capital será el equivalente a la que este sábado
confluirá en Plaza de Mayo, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Desde el FIT
especificaron que al acto del sábado se emitieron respaldo por parte de decenas
de sectores políticos, sindicales, sociales y de Derechos Humanos. El eje de la
protesta está dado en que, si confluye la oposición con el oficialismo nacional
habrá un nuevo retroceso en el poder de compra del salario de los trabajadores.
Quizás peor del que se registra a finales del presente año.
La marejada en
proceso, la que incluye reducción del gasto público, destrucción de fuentes
laborales y flexibilización en las condiciones del empleo, requerirá la
conformación de un frente de lucha contra lo que denominó “pacto colonial que
quieren imponernos Fernández y los gobernadores como Saénz”.
En contraste,
la marcha de trabajadores iniciará este sábado, a partir de las 10 horas, desde
la intersección de calles Córdoba y avenida San Martín. La consigna será ir a
las calles con la misión de vencer el ajuste en marcha y el que se viene, en
particular: decir “no” al acuerdo con el Fondo Monetario, como también el plan
plurianual, a la reforma laboral implícita, mientras se conforma un frente
social y político contra estas medidas.
En el documento
que firmaron las agrupaciones que integran este frente a nivel nacional, además
se plantaron contra “la megaminería y todo el extractivismo saqueador y
contaminante”. En este planteo se fulminó al “plan plurianual que anunció el
gobierno de Fernández (que) apunta a someter por décadas a todo el pueblo
argentino a tener como prioridad fundamental recaudar dólares para el pago de
una deuda ilegítima y fraudulenta (..), en lugar de resolver los reclamos
populares más urgentes: el salario, el acceso al trabajo, la vivienda, el agua
y terminar con la pobreza y la indigencia que avanza en los territorios, los
lugares de trabajo y en los barrios”.
Esto, sin
desconocer que “la deuda que reclama el FMI fue contraída por el gobierno de
Macri para favorecer a los fugadores de capital y a las multinacionales, y ni
un peso de esos 44.000 millones de dólares se utilizó para las necesidades y
derechos populares”. Un contrato que tampoco fue tratado por el Poder
Legislativo nacional, por lo que “el propio FMI violó sus normas internas para
rescatar al macrismo y los grandes capitales”, así puede considerarse “una
estafa”. Defraudación que en principio denunció el gobierno actual, aunque
jamás avanzó en esta “investigación ni sancionar a los responsables”.
En el corto y
mediano plazo, el documento advirtió que “cualquier acuerdo para pagar esta
estafa va a profundizar el ajuste, agravando la situación del pueblo trabajador”,
ya que “pactar con el fondo supone también devaluaciones, tarifazos e impuestazos”,
acompañado de una “reforma laboral, sea mediante leyes, sea gremio por gremio”.
El procedimiento en marcha es transferir recursos “desde los bolsillos del
pueblo trabajador a las arcas capitalistas, la banca y el FMI”, calcado a lo
que sucedió en décadas anteriores y desembocó en un diciembre trágico, del cual
este mes se cumplirán 20 años.
NdR, 10 de
diciembre de 2021.