#TribulacionesMacapillo
#Caminoalsudeste
Los vecinos de
Macapillo, a unos 10 kilómetros de la localidad anteña El Quebrachal, en lugar
de preparativos para armar el árbol navideño elevan plegarias tendientes a que
la providencia les evite concurrir al centro de salud. Sucede que, en base a lo
relatado a NdR este lunes, a las dificultades operativas en esta unidad de
servicios se agregan las deplorables condiciones edilicias del lugar.
El Centro de
Salud del paraje, literalmente se está cayendo a pedazos como lo atestiguan las
tomas fotográficas que acompañan este artículo. Un riesgo para los eventuales
pacientes como para el único profesional destacado en la atención primaria a
los lugareños de este punto del sudeste provincial.
La vivienda en
la que funciona este Puesto Sanitario añeja falta de mantenimiento, además que
no cuenta ni siquiera con agua potable. Esta última carencia data de mediados
de 2020, cuando el Municipio quebrachalense cortó el suministro del fluido
elemental, vaya a saber con qué razonamiento (si cabe conjeturar en este rango
al respecto).
La falta de
agua potable en este centro de salud, al igual que en el resto del vecindario y
con prójimos exhaustos en sus protestas, al parecer ocurrió debido a que el
pozo que proveía se secó. Tal fue la única explicación ofrecida a los vecinos,
tanto desde el Ejecutivo quebrachalense como desde la empresa Aguas del Norte.
En contraste,
el H2O pasó a ser un elemento tan preciado como el barril de crudo de Brent
para los macapillenses. Hasta ahora, de nada sirvieron las protestas extendidas
hacia la dirigencia política local como provincial.
En cuanto al
Puesto Sanitario, los pobladores del paraje recibieron como única respuesta una
variación del ramal ferroviario que para y por ello cierra: o sea, si la
pandemia aconsejó evitar congestionamiento de personas en lugares reducidos y
más aún en sitios a los que acuden eventuales enfermos, no debiera haber
necesidad de mantener abierto este centro de Salud.
En este peloteo
por la falta de funcionamiento del Puesto sanitario y la falta de agua, los vecinos
de Macapillo se encuentran inmersos entre los representantes locales y los
directivos de COSAySA (Aguas del Norte). En Macapillo subsiste en tales
condiciones un establecimiento educativo que, junto con el centro de salud, ofician
de referencia acerca de la presencia del Estado para familias integradas por ancianos
y niños.
Muchos de los
pobladores sólo reciben agua tres veces a la semana, lo que se encuentra
supeditado al humor y la disponibilidad alegada desde la Municipalidad de El
Quebrachal sobre un camión cisterna. Estos padecimientos datan de mediados de 2020,
van para el año y medio, en un contexto en el que no se avizora solución
alguna. Lo que sobrevendrá con la llegada del verano, estación en la que la
media suele bordear los 42° y los 50° de temperatura.
NdR, 6 de
diciembre de 2021.