#CasoLucascanaporteña
#Metropolitanaenlamira
El punto de
vista postulado por Einstein al observar diferentes tasas de variación de la
aceleración indica las distintas apreciaciones sobre el caso Lucas. La fiscalía
nacional que investiga el asesinato del adolescente Lucas González pidió este
fin de semana la detención de los tres policías sospechados de cometer este
hecho, mientras los familiares convocaron a una marcha el próximo lunes y se
multiplican las iniciativas para frenar esta fiebre de violencia.
Luego de una
serie de dilaciones formales que insumieron 72 horas desde que fue cometido el
hecho, los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim (ProcuVIn) recomendaron
la detención de los uniformados Gabriel Isassi, Fabián López y José Nievas,
quienes participaron en la ejecución del joven jugador del club Barracas
Central. En tanto, familiares y amigos del muchacho asesinado el pasado
miércoles llamaron a movilizar el 21 de noviembre por el esclarecimiento del
caso.
Mientras que este
sábado el abogado de la familia González, Gregorio Dalbón, exigió al ministro
de Seguridad porteño, Marcelo D´Alessandro, imparcialidad en el abordaje
institucional del caso. En paralelo, se confirmaron algunas iniciativas
tendientes a evitar la promoción de la violencia institucional.
El abogado
Marcelo Parrilli cuestionó la prédica relativa a “Meter bala”, “Hacerlos
gruyere” y las del club del “Gatillo fácil”. El profesional desbarrancó: “No,
no es gatillo fácil, son crímenes institucionales cometidos desde el aparato
represivo oficial del Estado. Es una política criminal desarrollada desde el
aparato del Estado, no la obra de un ´mal policía´”, distinguió.
Además,
advirtió a los impulsores de esta fiebre de violencia contra la ciudadanía que “todos
estos hechos van a ser pruebas interesantes en la denuncia por instigación
pública a cometer delitos”. En particular, Parrilli consideró que “no podemos
dejar avanzar más a quienes quieren llevarnos a una etapa pre Lombroso”, dijo
en alusión al teórico racista que impulsó la conjetura racista que las personas
que delinquen corresponden a una determinada fisonomía.
En particular,
Parrilli apuntó contra el electo diputado nacional por el espacio La Libertad
Avanza, quien este fin de semana ratificó sus dichos de “primero bala”, subsumida
al parecer policial a quienes cada uniformado intuya la posibilidad de actuar
en infracción a las normas vigentes.
Este viernes,
el abogado antes mencionado denunció a Espert por instigación pública a cometer
delitos ante la justicia federal y pidió inhabilitación absoluta y perpetua
para ejercer cargos públicos. Además, impulsó un proyecto denominado Ley Lucas,
el que establece la “prohibición a la Policía porteña de actuar sin uniforme y
móviles oficiales”.
En la
fundamentación de esta iniciativa, Parrilli detectó entre los legajos a Ricardo
Raúl Ferrón, un Comisionado Mayor que “en 1981 integró la patota de la
Superintendencia de Seguridad Federal que en 1981 nos detuvo ilegalmente a los
miembros del CELS”. El profesional del Derecho mencionó la existencia en la
Metropolitana de Grupos de Tareas en plena actividad.
Al respecto,
recordó su desempeño en la Comisión de la Legislatura que indagó en la
formación de la Policía porteña, cuya conclusión fue que esta fuerza “se formó
con lo peor de la federal, de la bonaerense y de las policías de Santa Fe y
Córdoba”.
NdR, 20 de
noviembre de 2021.