#Operacionesfisuralabialypalatina
#FundacionAurea
La fundación
Áurea completó intervenciones quirúrgicas a 80 niños que acarreaban fisura
labial y palatina en los últimos dos años. Un informe de la entidad, dado a
conocer a comienzos de esta semana reseñó estos datos al consignar la operación
número 80 realizada el fin de semana último en San Ramón de la Nueva Orán.
El
procedimiento médico estuvo a cargo del cirujano plástico, especializado en
cirugía reconstructiva, Gabriel Chagra Dib, quien viene realizando esta tarea
desde 2019. El labio leporino es una malformación congénita, ocurrida en la
séptima semana de gestación y se repite hasta la quinta generación.
Esta afección tiene
un origen multifactorial, hereditario, falta de vitamina A, deficiencia de
Ácido Fólico, malnutrición de la madre, alcoholismo, tabaquismo, enfermedades
infeccionas en el embarazo, como así también los pesticidas e insecticidas que
se usan en el campo, los que son altamente perjudiciales.
La fisura
labial puede agravarse con el mal de paladar abierto, es decir, labio-palatina,
o puede ser labio alveolar, es decir labio y encía partidos o simplemente
labial. Las intervenciones quirúrgicas para corregirlo se realizan por un lapso
que oscila entre 45 y 60 minutos.
El tiempo
oportuno para realizar la operación es a los tres meses de haber nacido, cuando
el peso del niño no excede los cinco kilogramos. En los casos de paladar
abierto, la cirugía de paladar blando se realiza a los nueve meses, con el fin que
el paciente pueda empezar a jugar con su aparato fonador. A los dos años se
realiza la cirugía de paladar duro.
Son tres las
cirugías que se realizan en los casos en que el paciente tenga la fisura
completa. Después realizan los controles, que se acompañan con tratamiento
odontológico, foniátrico y psicológico, si fuera necesario.
El doctor Chagra
Dib, quien lleva 5.000 cirugías realizadas, fue el creador del servicio de
cirugía labio-palatina del Hospital de Niños de la Provincia y del Comité de
Fisurados, hace 32 años. Este servicio realizaba entre 40 y 50 cirugías
mensuales.
Aunque debido a
las condiciones ambientales del norte provincial, sobre todo del departamento
de Orán, que cuenta con una estadística de 1 caso cada 600 habitantes,
este servicio no era suficiente. Lo cual complicaba el panorama de las
condiciones para que las familias se trasladen y permanezcan por lo menos una
semana en Salta capital, las que no resultaban ser las mejores, es que el profesional
conformó un servicio itinerante alternativo, que facilite las condiciones para
quienes se encuentran más afectados están con esta patología.
El cuadro estadístico
del norte provincial no se actualiza desde hace 20 años, aunque está claro que
la cantidad de casos estuvo lejos de bajar. La explicación a esto tiene que ver
con que los pacientes oriundos de Orán, continúan viviendo allí, conformando
sus familias con alguien que también vive en esa zona. Lo cual potencia el gen,
teniendo dos o tres hijos con esta patología.
El factor en
contra es que mientras sigan estando allá va ser cada vez mayor la cantidad de
niños que nazcan con esta mal formación. La buena noticia es que, con los avances
de la tecnología, sobre todo en el área odontológica, con la operación en
tiempo y forma y con la rehabilitación apropiada, la recuperación prácticamente
es total.
En este trabajo
solidario, la Fundación Áurea pone el equipo profesional y los insumos para
cada cirugía, aunque esta tarea no podría llevarse a cabo sin la colaboración
directa de la Fundación Argentinidad, que pone a disposición los quirófanos del
sanatorio, la internación, los medicamentos y la anestesia.
Estas cirugías
se realizan dos o tres veces al año, en que los profesionales viajan a Orán
realizan las operaciones y se quedan hasta el otro día, para un control de los
pacientes. Luego de lo cual se evalua nuevos casos de posibles operaciones que
concurren gracias a la difusión que le otorga la prensa a estos operativos que
son totalmente gratuitos.
NdR, 15 de
noviembre de 2021.