Movilizacioncontratarifazos
#MiercolesCampoDelaCruz
El próximo
miércoles, a partir de las 9 horas, las agrupaciones barriales y las que
responden al Frente de Izquierda realizarán una protesta contra los tarifazos
por venir en las boletas de servicios regulados. El reclamo contra esto nuevo
puntazo a los bolsillos, a través de incrementos en facturas de agua y
electricidad, se dirigirá desde zona norte hasta las oficinas del Ente
Regulador de Servicios Públicos.
La convocatoria
dispuso que la reunión inicial se haga en Campo de la Cruz, luego de lo cual se
dirigirán hasta las oficinas ubicadas en calle Mitre 1231. Con elevada
probabilidad, generará inconvenientes en la circulación vehicular y la
variación de autopercibidos líderes de opinión hacia la modalidad agentes de
tránsito.
La
centralización de esta protesta en las oficinas que ocupa el ENRESP obedece a
que este organismo convocó a sendas “audiencias públicas” con la meta de
convalidar aumentos en las próximas boletas de luz y agua. La dirigenta
Cristina Foffani acometió con el sacrilegio de indicar que Aguas del Norte y
EDESA “prestan un pésimo servicio”.
En el primero
de los casos, atestiguado en días anteriores por la propia argumentación que
dio Luis García Salado ante el Senado provincial [Ver artículo “Un ta te ti de
demandas”, NdR 7 de octubre de 2021]. Un geiser de vituperios apuntalado en
partes iguales –con rigor aritmético- entre los correspondientes a usuarios
capitalinos y prójimos del resto de la provincia, los que totalizan 10.000
refunfuñares cada mes.
Al respecto, la
representante del FIT advirtió que si a EDESA se le concede el 35 % de suba por
el servicio, al finalizar el año habrá contado con un incremento del 65 % (dado
que en enero ya se le habilitó un salto del 22 %). En tanto, en la facturación
a domicilios que prepara Aguas del Norte “no se conoce porcentaje, pero van a hacer una reestructuración completa
de la tarifa del agua, con lo que este tarifazo puede ser aún más brutal”.
En contraste,
Foffani recordó que la semana anterior se realizaron cortes de ruta en General
Mosconi, tras 21 días sin agua potable. Situación que mejor ni imaginarla si el
foco se adentra en poblados menos populosos, tanto del departamento San Martín
como del vecino, Rivadavia. En la región de lo que queda del Chaco salteño, la
carencia hídrica se remonta hasta febrero o marzo de este año.
Además, la
dirigenta de izquierdas le adjuntó la quejumbre de los capitalinos que habitan
barriadas como Las Colinas, Floresta, La Loma, Tres Cerritos, donde el fluido
llega un tercio en cada jornada diaria y el resto se lo extraña. En los mejores
casos. En tanto, en Villa Asunción, Villa Mitre y 17 de Octubre, las cloacas
colapsaron hace un buen tiempo y las acequias con materia fecal improvisan una
suerte de laboratorio epidemiológico a cielo abierto.
”Los gobiernos de los últimos 20 años son los responsables de la
desinversión del sistema, mientras pagamos los servicios más caros del país”,
comparó la dirigenta. A lo que adicionó estas boletas remarcadas al contexto
inflacionario de un 50 % interanual, con subas concentradas en alimentación,
pobreza en aumento y desempleo en la misma dirección.
Según Foffani, esto va encadenado a “políticas de ajuste que aplica el
gobierno nacional y Sáenz en Salta, para satisfacer las exigencias del FMI para
poder llegar a un acuerdo”. Es decir, un acuerdo de cúpulas y eventual humor
social que irá cotizando a niveles de riesgo país.
NdR, 11 de octubre de 2021.