#Votojuvenil21
#NivelnacionalySalta
F.P.
El segmento
crítico en el calendario electoral 2021 será el de los jóvenes, cuya
permeabilidad se pondrá a prueba a partir del próximo domingo cuando se vote
para cargos electivos en nuestra provincia. El de los más chicos en condiciones
legales para emitir sufragio está integrado por 32.591 electores de menos de 18
años, de un padrón general que en Salta contabiliza 1.052.535 prójimas/os.
Según los
sociólogos el rasgo particular en la temporada electoral del presente año está
dado en la franja etaria que va desde los 16 años hasta los 25/30. Su idiosincrasia
es resumida por algún discurso opositor en base a su presunto ánimo de emigrar
hacia otras naciones, aunque es probable que la imagen a la que con más fluidez
recurren sea la de los millonarios pergeñando un próximo domicilio en Marte (ante
señales inequívocas sobre un cambio climático y agotamiento de los recursos
planetarios que pareciera irreversible).
En tanto, el
oficialismo nacional intentó correr detrás de esta tendencia con anuncios como
el de Argentina Programa [Ver artículo “Inversión para programar”, NdR 9 de
agosto de 2021], incluida en la “Semana de la Juventud” que estará centrada
hasta el 18 de agosto en iniciativas pensadas para captar el interés de pibas y
pibes.
De manera tal
que en los comicios del 15 de agosto, así como en los nacionales convocados
para el 12 de septiembre (PASO) y el 14 de noviembre debería haber mensaje
segmentado en los postulantes por el Frente de Todos y las diferentes coaliciones
opositoras. Entre los 16 y los 19 años se sitúa el grupo social que
aparece más refractario a las tácticas
de seducción políticas.
Una misión que
probablemente no termine en el arribo a su objetivo, si se cae en la reducción
de este sector al interés por las nuevas tecnologías, el uso de redes sociales,
los temas género y transgénero, y el cuidado del medio ambiente. Con mayor
complejidad, ellas y ellos “están angustiados por los mismos problemas
socioeconómicos que el resto de la población. Solo que peor porque son los más
afectados por el desempleo y la pobreza”, le dijo esta semana al diario
Página/12 el politólogo Julio Burdman.
De acuerdo con
los cálculos hechos en función de la estadística nacional, un tercio del padrón
total del país está incluido en este G30. O sea, unos 10 millones de electores
esparcidos por cada uno de los distritos del país, alrededor de 300.000 en la
tropa sub 30 en suelo gaucho.
Del 11 % que
hasta esta semana permanece en la indecisión sobre su voto en el padrón general,
esta indefinición trepa a más del doble en el segmento de electores hasta los
25 años de edad. Por lo que está en retroceso el involucramiento de jóvenes en
política que se había registrado como tendencia luego de la segunda mitad de la
década pasada y hasta 2019.
En el sub 30,
el Frente de Todos cuenta con pocas chances de reeditar la recuperación
económica lograda durante los gobiernos anteriores y la distribución de
ingresos hacia franjas más amplias de la sociedad, en aquellos años. Por este
motivo la promesa de un reflotamiento productivo todavía no llegó a palparse en
lo cotidiano y, en general, el hueco está dado en que las diferentes ofertas de
las coaliciones no acertaron a explicar el “para qué” deberían interesarse en
la política, apuntó el investigador Alberto Quevedo (FLACSO).
Según el
sociólogo, “no hay épica en la oposición. Se están peleando entre ellos.
Tampoco en el oficialismo”, advirtió este lunes al periódico metropolitano
antes mencionado. A la par que especificó que las impostaciones a lo “nueva
generación” ensayadas principalmente desde Juntos choca con que “los jóvenes notan rápidamente el artificio” y si
“falta algo de autenticidad de la política para entusiasmarlos”, mejor
ni hablar. “Que en las redes
circulen algunos mensajes armados que usan el lenguaje de los jóvenes no quiere
decir que te crean. Se nota mucho cuando es artificial”, alertó el investigador
de la FLACSO.
Desde el
macrismo avistan con algo de temor la fuga de voluntades hacia la derecha
extrema, hacia el sector “ultra”, a partir del discurso antipolítico con cierta
apariencia de novedoso o no prefabricado. En particular, el del sector de los
denominados “anarco capitalistas” o los “libertarios” que se muestran
permeables a las barrabasadas emitidas con packaging de novedad por Milei o
López Murphy. Uno de estos conceptos no pasaría un examen de Introducción a la
Economía, mientras que el otro no lo haría con la de historia reciente.
En un contexto
de cierta apatía, indecisos y algunos vaticinios sobre un comportamiento
similar a los de los años 2001 y 2003, la primera prueba cercana será la del
domingo que viene en todo el territorio salteño. Si bien los guarismos pierden
cierto interés al tratarse de un sistema de votación altamente cuestionado (el
de la Boleta Única Electrónica), algunas inferencias se podrían hacer a partir
de esto. Al menos para verificar si los presagios se ajustaron a la concreción
en hechos, o en el medio hubo algún disparador que los consultores no
detectaron a tiempo.
NdR, 11 de
agosto de 2021.