#Educadores
#Vacunación #Freepass
El gobierno
salteño definió como único requisito la presentación del último recibo de
sueldo y el DNI, a docentes que aguardan por la primera dosis de vacunas contra
el coronavirus. De manera tal que tal anuncio para trabajadores del sector
público como privado, implicará este nuevo salteo a la recopilación de
vituperios que concentran el 148 y la página Vacunate, maula!.
Acercando la
tropilla pa´l corral, el galeno Juan José Esteban, titular de la cartera de
Salud, y Matías Cánepa, su par de Educación, confirmaron este miércoles esta
resolución y la metodología “coordinada”. Tal vez en referencia a los que
aguardan como en proceso de momificación por alguna indicación electrónica que precise
situación témporo-espacial para su eventual inoculación, a la par de quienes
acometen como en discrepancias barriales a los vacunatorios.
Al diferenciar
a los que quedaron de uno u otro lado de la jeringa, Esteban resumió que a “la
mayoría” de las/os docentes ya les aplicaron al menos una inyección. Sin
embargo, en el sector minoritario a los educadores que quede por aplicarse el
antídoto tendrán que concurrir a un Centro de Salud o a un Vacunatorio y llevar
el Documento Nacional de Identidad, más el recibo de cobro (desagregado de la
composición salarial ampliamente recelado por esta franja del proletariado).
Pero lo
importante, a ojos de ambos funcionarios es que este sofisticado instrumento
sociológico de ir cuando se les cante “no requiere turno previo”. Una
prerrogativa que al resto de la población la llevó de la ingenuidad al
nihilismo, en relación al número telefónico 148 y al sitio digital que
teóricamente expide lugar y fecha para el pinchazo.
NdR, 9 de junio de
2021.