#Tachadura
#Cronograma #Elecciones
F.P.
Los
representantes y candidatos del saenzismo no perdieron la volada, anotándose
entre los primeros que concurrieron a respaldar la decisión gubernamental de
posponer los comicios del 4 de julio. En un gesto que, aunque no hubiese sido
diseñado de tal forma, pareciera el de los seguidores de aquellos boxeadores a
quienes se les detiene el combate por knock out técnico y una parte de la
afición acude hacia el rincón para el realce anímico con vistas al siguiente
match.
La
determinación hará emerger el escenario menos demandado desde las filas
saenzistas, donde habían diseñado el mapa de tal forma de preservar al
mandatario provincial de todo pronunciamiento en dirección a Balcarce 50 o
hacia Bolívar 1. Entiéndase por estas direcciones, la sede principal que por
estos días mora el albertismo o neoperuquismo y en la que anida el macrismo,
respectivamente.
De manera tal
que la suspensión del primer domingo de julio, cuya fecha coincide con el
aniversario de la Declaración de Independencia estadounidense (y ello, tal vez,
presupone hacia qué lado pensaban inclinar la balanza los guionistas del
oficialismo criollo), como también los motivos alegados para adoptar tal
decisión presupone un contexto diferente al elaborado previamente. En
particular, debido a que acerca el cronograma salteño al que piensa rediseñar
el Ejecutivo nacional.
Justamente,
este miércoles el ministro del Interior Eduardo "Wado" De Pedro
asistirá al Senado para presentar el proyecto de ley que pospone un mes las
fechas de las elecciones primarias y las generales, negociado con los jefes de
Cambiemos en Cámara baja (sancionado el jueves pasado). El nuevo cronograma fija
comicios para el 12 de septiembre y el 14 de noviembre para la celebración de
las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias y las Generales,
respectivamente.
Por ello, este
miércoles De Pedro expondrá ante la comisión de Asuntos Constitucionales, que
preside la santafesina María de los Ángeles Sacnun, para enfrenarse a los
senadores oficialistas que intentaron la suspensión de las PASO. Se cree que en
esta ocasión no habrá demasiados reparos, aunque de haberlos, en teoría se
votaría el 8 de agosto.
De manera tal
que las opciones de reprogramación del calendario para la votación provincial
contaría con escaso margen (tal vez, el 1° domingo de septiembre), supeditado a
la recomendación sanitaria, si se mantiene la diferenciación de las
legislativas nacionales. Junto al sondeo de líderes del resto del arco
político, un hábito que el cuasi ostracismo cultivado por el oficialismo gaucho
le permitió desarrollar.
Por añadidura,
este impasse posiblemente también exponga la contrariedad de muchos dirigentes
y sectores –tanto capitalinos como del resto de la provincia- en relación al
armado electoral del saenzismo. El cual emergió como capaz de conseguir el
prodigio de contener agua & aceite, lo que iba a someterse a contrastación
el 4 de julio y más allá, ni hablemos.
NdR, 26 de mayo
de 2021.