#Parrillada
#Macrismo #Maniobra
Algo así como
un epílogo de lo que dejó su anterior condición de aeródromo para aterrizajes cambiemosos se cerró al final de
semana en el restó “Los Platitos”. Ubicado en la costanera porteña, el sitio de
grill escenificó momentos culminantes en la historia del macrismo y a lo mejor
esto marcó, sin que lo supieran, el final de la familia Bianco como operadores
comerciales.
Su creador, el
empresario Antonio Bianco (94 años) compartió con su hijo, Eduardo, su
incredulidad por la maniobra del gobierno porteño para sacarlos del medio,
junto a bandadas que revolotean por Boca Juniors. No sólo por la atención a los
miembros del larretismo y el resto del Pro-Juntos por el Cambio, sino porque el
establecimiento contaba con 77 empleados, todos registrados. Ninguno avistó
que, de manera subrepticia, el Ejecutivo metropolitano ya lo había adjudicado a
Madero Tango.
La parrillada
escenificó, casi dos año atrás (junio de 2019), la presentación de Miguel
Pichetto como la por entonces flamante incorporación peruca al Pro. O bien, el
desenlace de la vibrante definición 2017 en las elecciones legislativas que le
dieron un respiro a su gobierno, con Mauricio Macri y Juliana Awada sentados a
la barra. Entre tantos encuentros de la diestra argie.
“Bianco está
hace 44 años y quería seguir, renovar. El Gobierno de la Ciudad durante la
pandemia hizo una licitación por el espacio de Costanera donde no estaba incluido en ningún momento el
predio de Los Platitos en la convocatoria; ni por nombre, dirección
o nomenclatura. Pero después se lo
asignaron a la única empresa que se presentó Madero Eventos, casualmente afín
al Gobierno y con socios ligados al Pro y a Boca Juniors”, le detallaron al
portal BAE este fin de semana del estudio jurídico Vera, patrocinante legal de
los Bianco.
Emblema de lo
que por estos días podría encuadrarse como “emprendedor” y de los tratos que le
dispensa el poder, el fundador de la tradición familiar empresaria inició esta
parrillada en 1977. Además del cuantioso perjuicio por el mismo cierre y las
indemnizaciones que ahora deberá afrontar, únicamente en mercadería los Bianco
perdieron $ 8 millones.
Cuatro años
atrás se venció la concesión, aunque al intentar renovarla no los dejaron
presentar, hasta que fue otorgada a Madero
Eventos, propietaria de Madero
Tango. El pasado jueves, la Administración de Bienes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
ordenó el desalojo con la Policía Metropolitana de por medio. Ante la
perplejidad de los 77
trabajadores, el nonagenario Antonio Bianco y su hijo Eduardo.
Por su amplio
salón supieron pasar el cineasta Leonardo Favio, Rafaela Carrá, Palito
Ortega, y Carlos Monzón, entre otras figuras del deporte y el
espectáculo. Además, por supuesto, del ya mencionado jet set de la política y
en particular del mismo signo partidario que al final de semana le puso a “Los
Platitos” su lápida. Si bien los Bianco adelantaron que recurrirán a la
justicia, a fin de objetar esta maniobra sucia para sacarlos del lugar.
Para los afectos a las curiosidades y a los retazos en la mente que dejan algunas modas u operaciones mediáticas de poca monta, en una de las fotos (la 3°) aparece el salteño Federico Salvai, ex Jefe de Gabinete de María Eugenia Vidal, y en algún momento equiparado exageradamente a un avieso estratega electoral. Ilusión que duró hasta que llegó un docente universitario en un Renault Clio y les sacó 18 puntos de diferencia, desalojándolos del poder bonaerense.
“Llegaron con
Policía e Infantería y hubo un enfrentamiento con los trabajadores que querían
defender sus puestos. Les sacaron
las cosas a la calle, les cortaron la luz y soldaron las puertas. La
clausura fue una excusa para desalojar el lugar”, detalló un abogado del
estudio Vera. Un capítulo que ya se escribió, aunque la batalla continuará en
los estrados judiciales.
NdR, 23 de mayo
de 2021.