#CarasHabituales
#Candidaturas #Oficialismo
M.R.
Desde la baja
de pulgar que Elon Musk hiciera este miércoles a las Bitcoin, pasando por el
look “brunogelberiano” que estrenó Marcelo T, hasta la advertencia que la
política no es sólo amasar poder, la semana transcurrió al ritmo de dichos
altibajos. El multimillonario de origen sudafricano -creador de la automotriz
Tesla- hundió a la criptomoneda tras sus contraindicaciones, el vice cuervo se
enterró en las comparaciones fisonómicas, mientras en la vidriera gaucha volvió
Carlos Morello con recomendaciones hacia la muchachada.
“La política es
servicio”, fue la frase que retumbó sobre el final de la semana. No de parte de
quien diera a luz el proyecto SpaceX, sino de su émulo local y alguna vez
partero de Barrios de Pié. “La política no es para eso”, dijo Morello
reprendiendo a quienes incursionan en esta actividad sólo para acumular poder.
En una nueva
presentación ante la sociedad, esta vez a favor de sí mismo, Morello explicó
que quiere “ser convencional” a fin de enrostrarle a los demás que “aquellos y
aquellas que quieran hacer política sólo para tener poder”, son descarados. Es
verdad que el ex dirigente piquetero regresó un poco cambiado a la luz pública
& política.
Lejos de
aquellas jornadas cuando ponderaba “un día trascendente para los salteños”,
luego que 12 años antes de aquel 30 de mayo de 2019 “un grupo de hombres y
mujeres nos miramos a los ojos y sellamos un pacto: liberar a Salta de la mano
de Juan Manuel Urtubey”. Este rango de Libertador, según Morello modelo 19,
anticipó un nuevo pacto “para liberar Argentina con Juan Manuel Urtubey,
conduciendo los destinos de este país”.
En su fina
lectura de aquel escenario electoral, Morello descreyó de la supuesta
polarización a la que rememoró que se da cuando “dos candidatos tienen el 90 %
de los votos, no cuando ambos tienen el 50 %”.
Y confió que “nos gobierne Juan Manuel Urtubey que ha transformado Salta
y va a transformar el país”, explicó el perfil de aquel filántropo al que
definió como “un amigo de todos nosotros”. Aunque sin aclarar si se refería a
la dirigencia de Libres del Sur o al resto de los presentes aquella tarde en el
Delmi.
Otra de las
maestras de ceremonia, aquella tarde otoñal en el estadio de avenida Ibazeta al
1500, había sido Malvina Gareca, figura poco conocida en ese entonces, como en
la actualidad. Sin embargo, la dirigenta de Libres del Sur se mostró entusiasta
–pese a que le tocó compartir la apertura con el abogado Matías Assennatto- en
aquella presentación de JMU, quien llegó a empardarse con “Andresito” [NdR:
Gobernador indígena de Corrientes], el cura Angelelli, Güemes, Estanislao
López y Juan B. Bustos, en esa tarde
“refundacional” para la Patria.
Ese desempeño a
fines de mayo de 2019, le valió a la dirigenta una postulación a diputada
nacional por el frente Unión Por Salta, y unas semanas más tarde probó con otra
postulación a diputada, pero esta vez provincial (por uno de los sectores
adherentes al saenzismo). En ambas, con resultado fallido y con severas
críticas a la aparente obsesión de Gareca por cualquier cargo electivo a
definirse en sendas contiendas ese año. Lo cual es injusto si se recuerda que
en 2017 Malvina, con humildad, accedió a postularse apenas a concejal por el
Frente Plural en otra de sus heroicas –pero fallidas- salidas al ruedo
electoral.
Dos años
después, con la mira un poco más abajo en comparación con aquella inolvidable
gesta patriótica del Delmi, Gareca abandonó aquel tren, pero no los actos
oficiales en los que se siguió mostrando. Pese al cambio de gobierno (del que
varios alegan que sólo en el nombre del titular del Ejecutivo gaucho). Y el 4
de julio parece ir dispuesta a dar batalla por un puesto en la Cámara baja
provincial.
Una cierta
preocupación hay en algunas líneas del oficialismo salteño. En ambos casos, es
público y notorio que tanto Morello (actual funcionario del Ente Regulador)
como Gareca, no sólo vienen de desempeñarse como simples maestros de ceremonia
en aquel traspié o lanzamiento presidencial que en mayo de 2019 hiciera Juan
Manuel Urtubey. Además, ambos remiten a la gestión que finalizó el 10 de
diciembre de 2019.
Incluso,
ciertos analistas atribuyen a sendas figuras reseñadas sintetizar un caudal de
votantes insuficiente para las pretensiones del saenzismo en los comicios por
cargos provinciales en disputa. Lo que, teniendo en cuenta este déficit tampoco
contribuiría a disolver el rasgo de “senescalidad” que le achacan a la actual
administración provincial. Y que al notar el sello en el armado actual, a poco
más de año y medio de iniciada ha comenzado a preocupar hasta a los propios.
NdR, 14 de mayo
de 2021.