El
afianzamiento de Gustavo Sáenz como uno de las figuras para la sucesión U dejó
tareas pendientes para la construcción de la infraestructura política que
soportará este proyecto provincial. En el plano capitalino, las figuras de
Laura Cartuccia, Andrés Suriani y Betina Romero parecen asomar en los
diferentes armados de la centroderecha, en el rol de candidatos a la
intendencia.
La primera de
ellas por el espacio de PAIS, la fuerza política que comanda el actual jefe
comunal y para la cual viene realizando un trabajo no sólo en el área
metropolitana, sino en el resto de la provincia. Por su parte, Suriani ya había
manifestado su intención de competir por esta postulación unas semanas atrás y
al comienzo de la presente cobró nuevo impulso, luego del respaldo que le
otorgó el senador provincial Guillermo Durand Cornejo.
Incluso, el
dirigente de La Celeste (*) participó de los agasajos que la dirigencia local –con
Sáenz a la cabeza y guitarra en mano- le hicieron a Miguel Angel Pichetto, el
candidato a vice de Macri que este fin de semana visitó Salta. La tercera en
cuestión, Bettina Romero es otra de las figuras que mantiene, hasta ahora, su
intentona de sumar su nombre al de los demás precandidatos.
Quienes, a la
distancia, le atribuyen a la diputada provincial (con mandato hasta 2021)
contar con la estructura de su padre, Juan Carlos Romero, en esta contienda
probablemente se lleven una sorpresa. Al menos, es lo que dicen los entendidos.
Con esta troika a punto de ingresar a la cancha, el resto de los sectores
deberá apurar a lanzar al ruedo a su precandidatos, ya que hasta hoy sólo se
menciona a Gonzalo Quilodrán como uno de los anotados desde el Frente de Todos
para pujar por el principal cargo electivo capitalino.
(*) Crédito
fotográfico: Voces Críticas.
NdeR, 2 de
julio de 2019.