#Internet
#Generación #PensamientoMágico
A lo mejor sea
la falta de anclaje o la imposibilidad de percibir en forma directa a quien
mueve los hilos, toda la actual proliferación del ideario anti científico,
postmodernista y que es auxiliado por la difusión en redes sociales. Acerca de
este fenómeno se refirió el fin de semana el investigador en teoría de la
comunicación Ignacio Ramonet, en una conferencia realizada en Cuba.
Entre las
paradojas que retrató el analista, destacó que “gran cantidad de información
pasa de erigirse como generadora de pensamiento crítico a productora de
desconocimiento”, dijo en el ciclo organizado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. “Lo
que domina a las redes es el pensamiento mágico. La verdad es cada vez
más emocional y no real. Las redes están hechas para emitir y no para recibir”,
concluyó en esta conferencia reseñada este lunes por el portal Motor Económico.
La ponencia de
Ramonet se dio en torno a una mesa de análisis convocada para develar lo que sucedía
en el mundo antes de la pandemia. El punto de partida había sido la situación
en varios puntos del globo terráqueo surcados por movilizaciones populares,
entre ellos Cataluña (España), Beirut (Líbano), Hong Kong (China), Puerto Rico,
Chile, Colombia y Costa Rica.
Desde la UNEAC
este panorama tenía como denominador común expresar descontento social, si bien
con sus particularidades, gestado “en sociedades democráticas, desarrolladas, a
través de las redes sociales”. De manera tal que “entender el nuevo desafío que
imponen las redes sociales, implica analizar las trasformaciones en las lógicas
de consumo y la reconfiguración de los escenarios políticos, sociales y
culturales en el ciberespacio”.
En este
escenario, Ramonet –autor de “El imperio de la vigilancia”- subrayó que “el
gran interrogante que constituye internet, como la tercera gran revolución de
las comunicaciones, y las recientes redes sociales, con no más de 20 años de
existencia”. El español marcó que “la diferencia con los medios de
difusión masiva es que no alcanzan el nivel de retroalimentación de las redes
sociales. Éstas ponderan el diálogo constante, tienen una relación más fuerte
con los receptores. Son sistemas de comunicación que convierten fenómenos
marginales en centrales”, describió.
Esto genera un
contexto que permite y fomenta el accionar de “fenómenos como la postverdad y
las ‘fake news’ (noticias falsas). La posesión de una gran cantidad de
información pasa de erigirse como generadora de pensamiento crítico a
productora de desconocimiento”.
Por lo cual, “el
discurso acerca del sistema mediático, como manipulador de la información a
favor de los dueños de medios y las clases dominantes, ha sido sobrepasado por
la crítica de la extrema derecha populista. Existe una atmósfera de guerra
entre la sociedad y los dirigentes políticos. Hay un espíritu complotista
contra el complot que está en el poder. En Estados Unidos, por ejemplo, la
crítica de muchos ciudadanos al sistema generó un ataque al Capitolio”, recordó
Ramonet.
El español, en
otro apartado de su disertación, recordó una entrevista con su colega brasileño
Breno Altman, al abordar cómo, en la actualidad, los ciudadanos se movilizan
más por un tema puntual que por una gran causa. “Esto se complejiza en un entorno donde la
‘conspiranoia’ y el fanatismo forma parte de un sistema atacado, además, por la
incertidumbre de la Covid-19”, adicionó.
Por lo cual, concluyó que lo dominante en el
territorio de las “redes es el pensamiento mágico. La verdad es cada vez más
emocional y no real. Las redes están hechas para emitir y no para recibir.
Existe una repolitización salvaje en un sentido antropológico”, cerró Ramonet.
NdR, 5 de abril
de 2021.