Flashback de una consagración esperada

En pocos días, se cumplirán 34 años del disco que consagraría a uno de los grandes grupos del rock. “1987” de los Whitesnake serviría como banda de sonido a citas románticas y noches de diversión alocada. Aunque el rédito quedaría para una de sus figuras, mientras las que forjaron este suceso permanecerían poco conocidas hasta los días actuales.
Hace 5 años PLACERES AUDITIVOS

#Whitesnake #Coverdale #Sykes #1987

F.P.

En marzo de 1987 concluiría la grabación de “Whitesnake” o “1987”, el séptimo disco del los británicos Whitesnake con el cual esperaban conquistar Estados Unidos y el resto del mundo. Finalmente, el álbum saldría el 7 de abril de aquel año en medio de una nube de rumores indicando una purga en la banda liderada por David Coverdale y las versiones que circulaban en revistas especializadas sobre eventuales reemplazos en la formación. De todas formas, sería el disco que proyectaría a esta escuadra al mundo y el que mayor cantidad de copias vendería de todos los firmados por la cobra blanca. 

La banda había ingresado a estudios en septiembre de 1986, donde se pondría a las órdenes de Mike Stone y luego de Keith Olsen. Si bien había algunos demos con un sonido más que interesante, luego editados como rarezas, lo que se aguardaba era la gira para promocionarlo. El grupo ya había demostrado que podía ser un número incandescente sobre las tablas.

La demostración, si bien hay unos shows en Tokyo del año 1984 con muy buen sonido, llegaría el 11 de enero de 1985 en el festival Rock In Rio. Whitesnake no se encontraban en los planes de nadie. De hecho, no formaba parte de la grilla del festival. Sin embargo, luego le ofrecieron cubrir el hueco que había dejado Def Leppard, tras el accidente de su baterista Rick Allen.

El grupo británico, nacido de las cenizas de Deep Purple, venía de foguearse en actuaciones por Europa y Japón. En estos periplos no le había ido nada mal en el tour de presentación de “Slide it in”. Principalmente por el toque distintivo que le daba a las canciones –regrabadas para una edición especial pensada para el mercado estadounidense- el nuevo guitarrista John Sykes. Basta verlo en el video del tema “Slow and easy”. Luego de la deserción de Mell Galley, el joven de 24 años quedó como la figura principal en las 6 cuerdas.

Una alineación que contaba, obviamente con David Coverdale en voces, Sykes en guitarra, Cozzy Powell en batería y Neil Murray en bajo, en la antesala del mega festival carioca era percibida como número de relleno [Cabe indicar que la apuesta principal en materia de hard rock estaban por el lado de Scorpions, Iron Maiden, AC/DC y Ozzy Osbourne, mientras Queen, Yes, Rod Stewart, Nina Hagen, B 52´s y James Taylor completaban una grilla al extremo competitiva].  

Ney Matogrosso, Erasmo Carlos y Baby Consuelo abrieron la tarde de aquel viernes 11 de enero. Mientras que Pepeu Gomes, con su hit “Masculinho e Femeninho” le dio algo de zarandeo a la concurrencia. Cerca de las 21 horas, las luces se apagaron y los Whitesnake tuvieron a su cargo la apertura de la parte del mega show en inglés, planeada para dejarle algo de mayor temperatura a los números principales de aquella noche.

Pero sucedió que los “snakes” ofrecieron un show formidable y muy por encima de lo esperado, al punto que hay quienes señalan que han sido lo mejor de aquel primer Rock in Rio. Allí puede verse a Sykes en todo su despliegue escénico, quizás inaugurando la era en la que habría una suerte de reinado de los Super Guitarristas. 8 días después ofrecerían su segunda presentación en el festival, aunque para entonces la prensa ya había comenzado a hablar sobre “La nueva piel de la serpiente blanca”.

Y otra vez el rubio ofrecía su relectura de algunos clásicos de la banda inglesa, fundada por Coverdale en 1978, a los que le agregaba arreglos propios, solos formidables y coros para apuntalar a la voz principal. La nueva versión de la canción “Crying in the rain” (del disco Saint and Sinners, de 1981) le serviría para cautivar a público –en particular, el femenino-  crítica y colegas. Incluso, la nueva versión de este tema seria incluida en el disco posterior, al igual que “Here I go again”, otro del disco de 1982.  

En los registros de las actuaciones ofrecidas por Whitesnake en Rock in Rio 85´ se resume que Coverdale había aprovechado al máximo el aporte visual y sonoro que le daba Sykes a su grupo. Además, el músico que venía de tocar con Phil Lynnot en Thin Lizzy –y en la banda Tygers of Pan Tang- era un prolífico compositor. De su pluma ya habían salido “Bad boys”, “Still of the night” e “Is this love”, las que le daban un giro más rockero a la banda inglesa.

El álbum debería haber salido a fines de 1985 o bien en 1986, pero el cantante estuvo aquejado por sinusitis y el objetivo no pudo cumplirse. En este intermezzo las versiones son contrapuestas, puesto que algunas señalan que Coverdale había desarrollado notables celos hacia Sykes (en vivo, el guitarrista ofrecía un show altamente atractivo con su Les Paul negra). Otras indican que Sykes habría sugerido a los demás músicos –luego de la partida de Cozzy Powell la batería quedaría en manos de Ainsley Dunbar- armar una banda sin Coverdale. En fin. 

Lo concreto es que hacia fines de 1986, David ya se encontraba en condiciones nuevamente de cantar y empezó a grabar sus partes. Los demás integrantes ya habían registrado casi todas las pistas de las canciones, excepto Sykes que siempre buscaba darle un timbre adicional a las partes de guitarras en cada canción [“Children of the night” es el mejor ejemplo]. Pero algo sucedió y Coverdale decidió despidos masivos. De manera tal que sin los músicos originales, ni el productor Mike Stone, completó el trabajo con Keith Olsen. Así salió al ruedo un 7 de abril el disco “Whitesnake” o “1987” como se lo conoce en diversas partes del mundo.

Ninguno de los que pusieron sus pistas en este trabajo saldrían en los videos promocionales y la gira se haría con otros integrantes. Sin embargo, en “1987” puede apreciarse el talento de Sykes y su notable acierto compositivo. No sólo en el hit “Is this love” o en el himno rockero “Still of the night”, sino también en pistas menos conocidas como “Looking for love”, “Don´t turn away”, “Give me all your love”, “Straight for the heart” o en el felino “Bad boys”. Los coros y segundas voces también son de Sykes...como para que no te detesten, John! 


NdR, 2 de abril de 2021.  


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