#Destino
#Variación #Escenario #Villada
F.P.
La actividad
política puede transcurrir de manera muy dinámica, pasando de los tomatazos a
los aplausos en cuestión de horas, y del escarnio al fragor de una candidatura.
El caso que parece exponer estas tonalidades remite al ministro de Gobierno,
Ricardo Villada, figura central del saenzismo.
La celada en la
que pudo haber caído el funcionario provincial cuando, semanas atrás, le
asignaron fijar la posición del oficialismo en el caso de las Sputnik
teledirigidas lo puso en el primer y menos querido casillero. Cuestionamientos
varios, cargándole al pobre ingeniero haber abierto un flanco mayor al que se
quería obturar, no tardarían en llegar, aún del nido del cual suelen emerger
las apreciaciones más halagüeñas.
Sin embargo, cuando
se tiene un asesoramiento con el grado de sofisticación adecuada los reveses pueden
ser los que hagan nacer la oportunidad para sobreponerse de ellos. En tal caso,
la chance de exponer sobre el acervo doctrinario o bien alguna cosmovisión para compartir con los/as prójimos/as, algo de
tinte existencialista.
Podría haber
sido alguna mascota, pero le tocó esta vez a los resultados de las destrezas que
permiten conseguirse por el lado gastronómico. De tal manera, que la foto del
guiso publicada el sábado [de no mediar algún reparo de los colegas de la
revista Guiso] cosechó en cuestión de horas unos 29.000 likes en Facebook y 16
comentarios en Instagram. Un prodigio que hasta podría catapultarlo hacia
alguna candidatura a dilucidar el próximo 4 de julio, siguiendo los
razonamientos habituales del saenzismo y sus laboratorios de ideas.
“Y salió un
guisito de lentejas nomas en este sábado... #guisodelentejas
“, fue la arenga que lanzó Villada en Instagram. En tanto, desde Facebook
razonó que “para una noche fresca, nada mejor que un guisito de lentejas hecho
con amor y que se comparte en familia”.
Lejos de
cualquier temor por la autorreferencialidad, el Ministro reconoció: “Me gustan
mucho este tipo de comidas hogareñas y tradicionales porque no solo te
calientan el cuerpo sino que rememoran experiencias y aventuras de la infancia”.
Mientras que siguiendo el modelo de inferencia nomológico-deductivo, abrió el
debate: “¿Vos cómo combatis el frío? El café no es opción, contame si cocinaste
algo rico y pulsudo como este guisito”.
Y a la
velocidad del refucilo, el titular de una consultora adhirió que “está especial
para comer guisito de diez se ve provecho”. En cambio, desde otro ángulo del
espectro ideológico, una enlistada en el programa Soberanas –lanzado recientemente
en nuestra provincia- sentenció: “Que ricooo”.
La utilización
de la zanahoria –lo mismo que el comino- es algo que por el lado de NdR se
podría desaconsejar en el caso de la variante con lentejas, si bien es dable
reconocer que figura entre las preferencias de mucha otra parte del electorado.
Si hasta el músico Gustavo Córdoba no se privó de participar en la discusión (¿Tan
o más atrapante que la reforma constitucional?) con un muy atinado “salió y se
fue”.
A su turno,
otro usuario que tal vez haya sido alumno de Villada, consideró que el
resultado fue “espectacular y buen provecho ingeniero querido”. Asimismo, unos
90° más hacia el poniente, otra instagramera señaló: “que ricoooo... con este
frio”. La revolución que armó el funcionario con esta publicación gatilló lo
que al parecer [NdR: dicho esto en función del uso extendido de sobrenombres o
nicknames] es un adelanto que proviene de una futura rival electoral, quien
advirtió: “Ya probará el mío..Ricardo”.
NdR, 28 de
marzo de 2021.