#Proyecto #Vacuna #NuevasVariantes
Mientras por acá se discute a voz en cuello quiénes
pueden ser categorizados como “estratégicos” o “esenciales” -y hasta
septuagenarios-, en otros lados la idea fija está en cómo neutralizar las
mutaciones del coronavirus. A por esto último, un grupo de investigadores
cubanos y chinos confirmaron un proyecto científico denominado Pan-Corona, el
cual podría combatir nuevas variantes de COVID-19.
Este proyecto está orientado a “proteger
contra varias cepas del coronavirus, a partir tanto de respuestas de
anticuerpos como de respuesta celular, que son los dos componentes de la
reacción inmune”, indicó un informe de la agencia Xhinhua. Es por esto que los
científicos del Centro de
Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana ratificaron esta tarea, junto
a científicos chinos en un Centro Conjunto de Investigación y Desarrollo,
abierto a finales de 2019 en la ciudad de Yongzhou, en la provincia de Hunan.
De manera tal
que con la iniciativa Pan-Corona el trabajo se hizo en función de “una estrategia que pudiera proteger contra
emergencias epidemiológicas de nuevas cepas de coronavirus que pudieran existir
en el futuro”, le dijo el investigador Gerardo Guillén, director de
Investigaciones Biomédicas del CIGB, a la agencia china.
De acuerdo al
diseño, se combinarían regiones de virus que son conservadas, y no tan
expuestas a la variación para generar anticuerpos, y regiones conservadas
dirigidas a respuestas celulares. El experto caribeño aclaró que Pan-Corona no
está pensada como una “supervacuna”, aunque sí como un antídoto más completo,
ya que “es más difícil proteger contra diferentes cepas de coronavirus que
todavía no se sabe cuáles van a ser”.
Guillén recordó
que luego que surgiera la pandemia en China, las autoridades de la provincia de
Wuhan les solicitaron sobre “proyectos dirigidos a combatir el virus y nosotros
propusimos varios, entre ellos este que ha sido aprobado incluso por el
Ministerio de Ciencia y Tecnología“, explicó.
El especialista
que comanda este experimento es el mismo que en 1997 lideró un proyecto de
vacuna cubana contra el dengue. Fue en este contexto que Guillén evaluó que sus
pare en China cuentan con el equipamiento, logística, recursos y capacidad
científica necesarias para llevar a cabo este proyecto de antídoto, mientras del
lado cubano pondrán su experiencia y desarrollo de sus profesionales en el
sector de la biotecnología (incluso, hay una idea de sumarlos al laboratorio en
Yongzhou cuando baje un poco el alerta global).
En el informe
de la agencia Xinhua, destacaron que la industria biotecnológica cubana ya
logró desarrollar 16 proyectos de nuevos tratamientos y tecnologías médicas
para prevenir y combatir la COVID-19. De este total, son once los que están en
estudios clínicos o ensayos con pacientes y grupos de riesgo, entre los que se
cuentan cinco candidatos vacunales.
NdR, 25 de
marzo de 2021.