#Premio
#Investigador #Cuba
El premio
Príncipe Friso, otorgado por el Real Instituto de Ingeniería de los Países
Bajos, fue para el proyecto cuyo objetivo es inyectar sin agujas, desarrollado
por el ingeniero cubano David Fernández
Rivas. Este importante galardón distinguió al profesional latinoamericano en
base a la “experiencia, capacidad innovadora, impacto social y emprendimiento”
del trabajo destinado a mejorar el procedimiento de inoculación.
“Ser el
ingeniero del año viene no solo a premiar resultados pasados, sino que pone
sobre mis hombros una responsabilidad grande de seguir trabajando duro con mi
equipo de colaboradores en la dirección que vamos”, le dijo Fernández Rivas a
la agencia Sputnik. El docente e investigador aclaró que la satisfacción vino
por dos, ya que “fueron dos premios, el otorgado por un tribunal profesional y
el voto popular”.
El científico
es en la actualidad docente asociado en la Universidad neerlandesa de Twentem,
luego de haberse graduado en Cuba como ingeniero
en Instalaciones Nucleares y Energéticas en 2004, en el Instituto Superior de
Ciencias y Tecnologías Avanzadas (Instec) de La Habana; y doctorado en Europa
en 2012.
“Este premio ha
sido una alegría enorme para mí y para toda mi familia, pues después de un año
tan difícil, viene a premiar los esfuerzos de mi carrera profesional hasta hoy”,
compartió con el mencionado portal internacional de noticias. También, por
supuesto, hubo dedicatoria para los colegas que ejercen la docencia en Cuba en
el nivel superior de enseñanza pública.
Crédito fotográfico; Sputnik.
NdR, 22 de
marzo de 2021.