#VacunaGate
#Verbitsky #SputnikV
El amplificado impacto
mediático del fin de semana, a raíz de la inoculación con antídotos contra el
coronavirus a una decena de personalidades de diferentes sectores, tuvo el
descargo más esperado. El periodista Horacio Verbitsky publicó este domingo una
columna en el portal El Cohete a la Luna, en la que especificó su motivación al
aceptar ser vacunado con anticipación.
Sin eludir el
correspondiente pedido de disculpas, HV especificó el contexto en que se
produjo esta acción, por la cual se produjo la dimisión del ministro Ginés
González García. Aunque tampoco desconoció el panorama general, en que al
inicio de clases en el distrito porteño se registró un promedio de 20 contagios
por cada día de clases dictado, como también que la gran cantidad de dosis no
aparece por ningún lado y la página web para preinscribirse colapsó a pocos
minutos de iniciar sus funciones.
De todas
maneras, el analista político reconoció que su “vacunación en el Ministerio de
Salud fue un error grave, del que me arrepiento, y por el que pido disculpas”.
Al que en su momento, no había evaluado como “el ejercicio de un privilegio”.
Una consideración en la que gravitó más el escenario familiar, en el que ya se
registraron 9 casos y una muerte por coronavirus.
En cambio, el
periodista negó de manera terminante que el reconocimiento de su inoculación
fuese un operativo para sacar del cargo a González García. A propósito,
recomendó leer detenidamente la carta de renuncia del ex ministro en la que
ratificó el lote de 10 vacunados en el Ministerio, ya que “pertenecen a los
grupos incluidos dentro de la población objetivo de la campaña vigente”.
Incluso,
Verbitsky detalló que este razonamiento hecho por GGG “es lo mismo que me dijo
cuándo, alarmado ante el noveno contagio en mi familia, que abarcó desde
septuagenarios hasta bebés de un año, y con una víctima fatal luego de semanas
de sufrimiento, lo consulté sobre si me correspondía”.
Y en un retrato
a la pasada de los oscuros tejes-manejes del Gobierno porteño que, al revés del
Ejecutivo nacional aún no dio cuenta cómo, cuándo, ni a quiénes administró las
dosis, relató un hecho que lo ejemplifica. El de su ex esposa, quien “tiene más
de 70 y es médica”, sin embargo que “nunca consiguió registrarse ni en los
teléfonos ni en la web de la CABA”.
De todas
maneras, consideró que en cuanto a su caso particular “lo más decente que se me
ocurre es reconocerlo y pedir perdón”. Y de manera irónica, rescató como “el único
consuelo es constatar cuánta gente digna y pura nos rodea y no nos habíamos
dado cuenta”.
NdR, 21 de
febrero de 2021.