#SputnikV
#Mercado #Repunte #Global
M.R.
El trayecto que
fue de las encendidas campañas publicitarias negativas, por parte de los
gigantes farmacéuticos, al amplio consenso sobre sus virtudes es lo que resume
la actualidad de la vacuna desarrollada en Moscú. En el desarrollo de este
camino, en cierta forma, tiene algo que ver nuestro país y todos estos
vericuetos fueron analizados en un informe difundido este fin de semana por la
agencia Bloomberg, especializada en negocios & finanzas.
En un extenso
artículo que vio la luz este sábado, el prestigioso medio neoyorkino resumió
que Latinoamérica ha sido un escenario proclive para la Sputnik. En particular,
luego que “Argentina, que ha tenido dificultades para obtener suministros de
vacunas, inició su programa de inoculación masiva después de recibir más de
medio millón de dosis de Sputnik V en enero”.
Lo que luego incidió
en que se le sumaran “Nicaragua, Paraguay y Venezuela”, mientras que “en Brasil,
el mercado más grande de la región, una decisión anunciada el 3 de febrero para
eliminar el requisito de ensayos de fase tres para uso de emergencia podría
acelerar la aprobación”.
Desde su punto
de vista yankicéntrico, Bloomberg admitió que el mandatario Valadimir Putin y
la propia Federación Rusa lograron incomparables éxitos diplomáticos. Y en
particular, esta nación está viviendo “su mayor avance científico” desde fines
del siglo XX hasta la actualidad.
“Los países
están haciendo cola para recibir suministros de Sputnik V después de que los
resultados revisados por pares publicados en la revista médica The Lancet”,
resumieron que este antídoto tiene muchas virtudes, incluso, por encima de los
desarrollados por otros laboratorios estatales y por conglomerados
farmacéuticos privados.
Luego de esta
venia, desde la revista que mayor divulgación logró en tiempos de pandemia, una
veintena de países dieron luz verde a las campañas de vacunación con esta doble
inyección y es casi un hecho el ingreso a la Unión Europea. En tanto, Brasil e
India están a un paso de autorizar procedimientos masivos con las ampollas
rusas.
En esta nota
firmada por Henry Meyer, el periodista rememoró que la pandemia ya se ha
cobrado más de 2.300.000 vidas en este más de un año que lleva asolando a todo
el planeta. El articulista señaló como un hecho no menor –como si fuese una
denominación destinada específicamente a apocar al público estadounidense- que
Putin haya bautizado este desarrollo científico con el mismo nombre usado por
la nave espacial rusa con que en 1957 este país aventajó a su principal competidor
de entonces e la carrera espacial.
“Este es un
momento decisivo para nosotros”, sintetizó en la semana Kirill Dmitriev,
director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa Ruso estatal, el cual
solventó la investigación del proyecto Sputnik V y está a cargo de su
implementación internacional. En términos de posicionamiento global, Meyer
indicó que Rusia logró subir varios peldaños con la vacuna y que “la televisión
estatal informa extensamente sobre entregas a otras naciones”.
Y más como
expresión de deseos que análisis político, Bloomberg se encomendó en que “el éxito
de Sputnik no cambiará la hostilidad hacia Putin entre los gobiernos
occidentales”. Lo que, sí, analizó es que este país “podría fortalecer” su
presencia en otras regiones como en Sudamérica, dijo al citar un trabajo de Oksana
Antonenko, directora de la consultora Control Risks. “Con esta vacuna, se ha
demostrado que es capaz de producir algo nuevo que tiene demanda en todo el
mundo”, explicó la consultora de riesgo crediticio.
Por estos días,
el mayor limitante para Rusia es la capacidad para producir los antídotos en un
contexto con gran suba en la demanda. Antes de ello, este país se había fijado
como meta 146 millones de dosis para sus connacionales, mientras que se vio
obligado –por la demanda externa- a producir desde plantas ubicadas en India,
Corea del Sur y Brasil.
Además,
puntualizó Bloomberg “esta semana, surgió
un aliado cercano del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que firmó un
acuerdo para producir Sputnik V en Turquía, incluso cuando la nación tiene
acuerdos para comprar 50 millones de dosis de la vacuna CoronaVac de Sinovac
Biotech Ltd. de China y 4.5 millones de dosis de la foto de Pfizer
Inc.-BioNTech SE”.
Mientras que un
poco más al norte de nuestro continente, el mexicano Andrés Manuel López
Obrador agradeció públicamente a Putin, luego de su mensaje “genuinamente
afectuoso”, al asegurar a este país el envío de 24 millones de dosis de Sputnik V en los
próximos dos meses. Mientras, la semana previa, el presidente de Bolivia,
Luis Arce, recibió personalmente [luego de una parte del viaje hecho por
Aerolíneas Argentinas] un lote de 20.000 vacunas en el aeropuerto de La Paz. Y
así vuela, ya, en diferentes cielos del mundo el cisne ruso.
NdR, 6 de
febrero de 2021.