#Misticismo
#Moda #Género #Derivaciones
La hospitalidad
hasta el hartazgo que continúan ofreciendo las Ciencias Sociales, Humanidades y
Afines posibilitó alumbrar una irrupción de recientes prácticas inéditas en
nuestra vecindad. Al amparo de la prédica verde, parece haber germinado en los
albores del primer mes del año una venerable disciplina, al parecer, destinada
a subsanar muchas lastimaduras del
espíritu.
Desde una
posible derivada del sector de las mysticfems (Ver link artículo “El dilema en
el sector verde”), se motoriza esta actividad curativa de las llagas que
acarrean las diversas ánimas, a cambio de módica remuneración, es de suponer. Y
esta dinámica sucede a contraviento de los puristas de la Ciencia, quienes, no
sin cierta actitud celosa, le atribuyen palabrerío, sinsentido y tutti frutti
conceptual, en función del mix de terminología precisa y circunscripta al
ámbito de las Exactas con vocablos de reminiscencias alquimistas o bien del
misticismo.
Todo ello por
el simple detalle que las venerables sacerdotisas de esta variante esotérica se
esforzaron en rescatar (“sustraer”, diría el sector detractor) y maridar ideas,
hasta hoy, de uso corriente sólo en la Física y en la Epistemología. Como
resultado de tal proeza, la “deconstrucción” no ha quedado encasillada
únicamente en la planimetría o el diseño –en papel- de una maqueta arquitectónica,
sino que es susceptible su traslación hasta los ayeres en que la conducta
humana (en reverse motion o flashback) acometiera con alguna tropelía y luego
corregirla.
De manera similar
a lo que por estos días se logró semejante prodigio como el que la “Cuántica”,
a partir de este momento no está de manera exclusiva regida por la mezquindad
de una rama de la Física [la mecánica cuántica 1}], sino que puede contener
propiedades curativas. En lo espiritual, se sobre entiende.
Otro de los
empréstitos lingüísticos es la condición de ontológicos, lo que en filosofía
remite a todo aquello que es susceptible de ser conocido [una idea aproximada
en 2] pero en este campus del misticismo es adosado a un rol. Como por ejemplo:
Coach. De manera tal que la combinación del vocablo anglo que remite a un/a
entrenador/a, sumado al atributo “ontológico”, dará una idea respecto a la
inmensidad, lo vasto e inconmensurable que puede ser –o no- el camino a
transitar.
Un aditamento
más para todo este arsenal es la escritura rúnica. Si bien los filólogos la consideran
una “lengua muerta”, su raíz se podría rastrearse hasta el alfabeto etrusco, lo
cual le otorga de entrada un aura de misterio. Para los propios escandinavos, cultura en
la que el uso de esta escritura se extendió, su origen provenía de Odín. En cambio, para
las seguidoras actuales de Patricia Crowther, las 13 Runas Brujas permiten
avizorar el porvenir.
De acuerdo a lo
que se entrevé, evaluando los intentos por darle a esta práctica un marco
teórico y quienes la hacen sin mayor resquemor, tiene entre sus
cultoras a féminas de clase media o media-alta. La mezcla de comunicación
publicitaria, misticismo, marketing comercial, consultoría y relacionismo
público predisponen a que mujeres venidas del ambiente mediático y de la
función pública la ejerzan en estos días. Junto con alguna pizca en tono
esmeralda.
Claro que habrá
que esperar por la réplica del sector de las/os racionalistas, quienes
probablemente tengan algo para objetar al respecto. Con o sin sororidad. Dado
que, por momentos, esta moda diera la impresión que está cerca de aterrizar –o tal
vez lo habrá hecho- en catastros que podrían ser más afines a la psicología, la
pedagogía o la sociología. Habrá que aguardar.
1} Según los
manuales más elementales, la mecánica
cuántica es la rama de la física que estudia la naturaleza a
escalas espaciales pequeñas, los sistemas atómicos y subatómicos y
sus interacciones con la radiación electromagnética, en términos de
cantidades observables. Ésta se basa en la indicación que todas las
formas de energía se liberan en unidades discretas o paquetes
llamados cuantos. Desarrollada
en paralelo a la Teoría de la Relatividad, su utilización es conocida en el
campo de la Teoría de la Información y en Química. MIRA EL VIDEO.
2} Los trabajos
escolares que abordan la materia filosófica, ubican a la ontología referida a
las condiciones de posibilidad de las existencias o al ser mismo en su apertura
originaria. Heidegger diferencia a esta disciplina de la metafísica, ya que
esta última confunde ser con ente, mientras la primera tiene como punto de
partida la diferencia entre ser y ente.
3} Las
monografías sobre etnografía remiten a las runas hacia la Edad Antigua y el Medioevo,
como un tipo de escritura utilizado en los pueblos que hablaban en lenguas
germánicas. Principalmente en Escandinavia, como también en Europa Central y
oriental -más Gran Bretaña- hasta el año 700 de nuestra era (1.100 en los países
nórdicos) cuando el avance de la cristianización prácticamente desterró su uso.
Excepto en su variante futhark, utilizada en áreas rurales de Suecia hasta el
siglo XX o las alusiones contenidas en la triolgía de John R. Tolkien “El Señor
de los Anillos”. Y hacia 1920, incorporada a los delirios místicos de un grupo
político alemán, por parte del ocultista Guido Von List, según el centro de
estudios Simon Wiesenthal. El neopaganismo gremánico surgido como réplica y
protesta a las guerras europeas, la pandemia por “gripe española” y la crisis
de confianza en el racionalismo científico por quedarse sin respuestas frente a
todo lo anterior alentaron su difusión.
Link
relacionado:
https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-1497_El-dilema-en-el-sector-verde_#RWwgZGlsZW1hIGRlbCBzZWN0b3IgdmVyZGU=
NdR, 31 de enero de
2021.