#Paraná
#RíoDeLaPlata #Hidrovía
El rasgo de
legitimidad más trascendente que se juega la gestión Fernández en el comienzo
de año es el de la soberanía de puertos y vías navegables. Por esta decisión
pasa gran parte del debate actual en el que pujan los diferentes sectores que
integran la coalición gobernante y se fogonea, buscando la fractura, desde
sectores opositores.
La socióloga y
ex diputada nacional Alcira Argumedo concluyó que una solución sería la
creación de un “organismo público federal para recuperar (esta) Hidrovía y
puertos privatizados es la clave”. Con un vibrante debate que se registra en el
interior del Frente de Todos, en que la centroizquierda ya tuvo más de un
chispazo con la dirigencia del ex Frente Renovador, en esta cuestión de la “ruta
de la soja” desemboca casi todo.
La ex
legisladora analizó que “si ahora vuelven a otorgarse sin una consulta popular
y como arreglo de cúpulas, el costo será altísimo para el país y un estigma del
FdT”. Refiriendo este debate a la historia y al tráfico en ríos navegables como
el Paraná y el Río de la Plata podría ser el contraejemplo casi exacto de la
Vuelta de Obligado, al considerar lo expuesto en el decreto 949/20.
En esta
disposición, el Ministerio de Transporte fue habilitado “a seleccionar mediante
licitación pública internacional al mejor operador de la hidrovía que mediante
el cobro de la tarifa de peaje deberá afrontar las obras e inversiones”. Casi
en nada ayudó la designación de Leonardo Esteban Cabrera Domínguez, como Subsecretario
de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante de la cartera de Transporte de la
Nación.
Esto, debido a
que entre los antecedentes laborales del flamante funcionario figuran
participaciones significativas, pero del lado de la compañía belga Jan de Nul
Group (con fuertes intereses en la Hidrovía), el respaldo de la pastera UPM (ex
Botnia) y el del charrúa Luis Almagro (titular de la Organización de Estados Americanos).
Uruguayo, nacionalizado luego en nuestro país, hasta 2019 Cabrera Domínguez fue
empleado de la cerealera Dreyfus, una de la agroexportadoras más poderosas y la
que controla el puerto en General Lagos, 2° en importancia, y la terminal de
aguas profundas en Bahía Blanca.
De todas
maneras, Argumedo alertó que las “concesiones de puertos terminan este año y al
igual que la Hidrovía no tiene ningún costo retomarlas para el sector público”.
Por ello, reclamó que nadie se engañe, puesto que “si no se frena el saqueo del
contrabando en exportaciones el país carece de futuro: (ya que implica) pérdida
de más 40.000 millones dólares/año”.
El manejo de
los ríos navegables internos y el control sobre el tráfico que por éstos y el Mar
Argentino se realiza a través de barcos, resume la ardua discusión entre
sectores del massismo y del cristinismo. De todas maneras, lo ideal sería no
perder de vista que el “enemigo es la oligarquía, por llamar de un modo
conocido al ensamble grandes exportadores, grandes bancos, medios monopólicos,
empresas concentradas”, definió este fin de semana Gabriel Fernández en el blog
Ramble Tamble, del sociólogo Artemio López.
En particular,
el analista advirtió a aquellos sectores que avizoran este perjuicio al ideario
nacional y popular. Aunque si esta discusión queda anclada a una cuestión acabada,
éstos “contribuyen a cerrar los debates internos y a limar la potencia masiva
necesaria para poder avanzar, en el ritmo impuesto por la síntesis, hacia un país
mejor”.
Fernández
evaluó que “se puso de moda, con gran énfasis, combatir al progresismo”. En el
blog de la consultora Equis, recordó que esto se dio “a tal punto que quienes
veníamos debatiendo fuerte con el feminismo radicalizado, contra el lenguaje
inclusivo y en rechazo del pre juzgamiento, advertimos que una cosa era
discrepar y otra, romper”.
Y en una
referencia tácita a quienes sintetizó como sectores oligárquicos, puntualizó
que “estamos siendo operados para la división”. Pero, cabe rememorar que “el
peronismo nunca logró por si solo superar en los comicios a una fuerza liberal coaligada”.
En el contexto
actual, precisó que “el espacio construido entre peronismo, progresismo y
Frente Renovador tiene contradicciones ostensibles, el avance se genera al
ritmo de la ecuación”. Aunque la cuestión fundamental que proviene desde fuera
es que si el FdT “se quiebra por esos dos costados ¿Qué queda? Una corriente
cerrada y con menor respaldo electoral”. Así que el desafío será mantener
abierto el debate e intentar llegar a una síntesis este mismo año. A la cabeza
del temario, la problemática sobre la Hidrovía Paraná-Río de la Plata.
NdR, 31 de
enero de 2021.