#Poder #Torres #Romerismo
#Urtubeísmo
Los codazos en
la dirigencia gaucha de los aspirantes a sucederlo, marcaron esta jornada de
despedida para el ideólogo y asesor Ángel Oscar Mariano Torres. En gran medida,
artífice del romerismo que mandó en la provincia de Salta desde 1995,
aggiornado a partir de entonces por los herederos U, como por una parte
importante de la actual gestión provincial.
El senador
nacional Juan Carlos Romero, honró este miércoles y despidió con pesar a quien
denominó “un amigo”, además de “un gran colaborador por 35 años”, como también “un
dirigente político inteligente y apasionado”. El destinatario de semejante
panegírico empardó en temor como en admiración, entre ex funcionarios,
legisladores, empresarios, dirigentes políticos y aspirantes a consultores en
política & comunicación.
Tal vez sea
quien se lleve a la tumba los datos en off más valiosos de lo que fue aquel
tórrido verano pinamarense de 2019. En aquella inolvidable temporada en la que
el actual Gobernador, Gustavo Sáenz, fuese fotografiado en un parador con el
fiscal Carlos Stornelli. El funcionario nacional, en esa escena junto al
espía Marcelo D´Alessio, todavía se encuentra en rebeldía ante el juzgado
federal de Dolores. Sáenz fue el primero que concurrió ante el magistrado de
esta jurisdicción –Ramos Padilla- a desligarse de la causa. Sin embargo, aún
queda el misterio por saber quién sentó al salteño en esa mesa hot.
En aquel como
en otros veranos, quien desde tiempos ancestrales jugó de local fue el propio
Torres. En octubre de 2015, el abogado Gabriel González Goyena le propinaba las
siguientes palabras: “el destino nos hizo vecinos con Ángel y a partir de allí
comenzamos a comulgar con aquellos problemas que hoy siguen y que creo que
algunos resolvimos y otros nos quedan pendientes para trabajar fuertemente en
los próximos años”. Así fue el mensaje de despedida, por parte de quien lo
sucedió en la fundación Cariló, la que presidió en los períodos 2004-2007, y
2010-2015, según consignó ante el Honorable Senado de la nación.
En Cámara alta,
Torres se desempeñó hasta fines de 2019 como Prosecretario de Coordinación
Operativa. En tal cargo, el 3 diciembre de 2017 consignó en su informe de
gestión la entrega de la mención de Honor “Senador Domingo F. Sarmiento” a
Alejandro Roemmers. Distinción impulsada por la senadora nacional Silvia del
Rosario Giacoppo (Jujuy), su par Juan Carlos Romero (Salta) y el mismo Torres,
quienes evaluaron su actividad filantrópica hacia el ámbito de la cultura.
En su función
como Coordinador de la Corriente Nacional Peronismo Federal -de 2009 hasta 2015-, en septiembre de 2014 tuvo un
rol decisivo en la organización de la visita que realizara Sergio Massa a la
capital de Salta. Una situación recordada, no de la mejor manera, por la prensa
local, dado que Torres ofició de filtro para convencer a muchos reporteros que
desistieran de ingresar al recinto en que hablaba el por aquel entonces
diputado nacional disidente del kirchnerismo.
Por la cuota
romerista, en 2019 también tuvo activa participación en la campaña del
saenzismo, aunque principalmente en lo relativo al apuntalamiento de la actual
alcaldesa Titi Romero, quien integraba dicho frente electoral. Su alternancia
en diversos puestos y una innegable preparación intelectual para todo lo
relativo a teoría política y manejo del poder, lograron deslumbrar a quienes
durante los últimos 25 años aspiraron a manejarlo.
La mayoría de
las veces, Ángel Oscar Mariano Torres prefirió el perfil bajo, el rostro en la
multitud, antes que las luces de los reflectores y el glamour que rodea a las
figuras estelares de esta actividad. Muchos de ellos, sin embargo, llegaron a
idolatrarlo como el arquetipo del consultor político que sepa guiar los
destinos de quiénes manejan el joystick principal. Además de los cientos de rivales
y enemigos, quienes tampoco olvidarán su paso por la política gaucha.
NdR, 27 de
enero de 2021