#Vuelo #Moscú
#Jueves #Antídotos
El misterio del
medio millón de dosis que traerá el próximo jueves, al mediodía, el avión de
Aerolíneas Argentinas que este martes por la noche partió hacia Rusia será
develado en las próximas horas. Ambos gobiernos, el de Alberto Fernández y el
de Vladimir Putin, manejaron con extrema cautela la cantidad de la cual
consistirá este tercer envío, debido a la tensión extrema por las ampollas que
agita hasta el tsunami las aguas internacionales.
El vuelo de AA
esperará aterrizar en el aeropuerto de Sheremetievo este miércoles, a fin de
develar cómo se efectuará el cargamento en las bodegas, de lo cual dependerá la
cantidad de frascos con Sputnik V que arribarán al día siguiente a Ezeiza. El
Aribus 330-200, con la nominación AR1062, despegó este martes a las 21,10 horas
con destino a la capital de Rusia y llegará a la capital rusa cerca de las 13
(Hora Argentina).
El titular de la empresa estatal, Pablo Ceriani, resumió este martes en su
cuenta en Twitter que el vuelo concretará “un importante trabajo logístico que
implica la coordinación entre diferentes actores de ambos países”. Al respecto,
detalló que “en los últimos días estuvimos trabajando intensamente para poder
realizar este importante vuelo” y acotó que “serán en total 40 horas de operación”.
En nombre de
cada piloto y tripulante de Aerolíneas, aseguró que “seguiremos trabajando con
la misma energía y dedicación y poder traer al país la mayor cantidad de
vacunas posibles. Es una labor coordinada entre diferentes áreas de gobierno
que resulta fundamental para lograr ponerle fin a la pandemia”, sintetizó el
directivo.
En los primeros
dos viajes, los aviones de esta compañía trajeron 300.000 frascos de la primera
dosis para inocular al personal de salud de todo el país, mientras que el
segundo vuelo permitió el arribo de las segundas 300.000 para completar la
inmunización a esta franja poblacional.
De manera similar a las dos primeras travesías aéreas, el tercer vuelo hacia la
capital rusa se concretará sin escalas, en modalidad “ferry”, la que alude a
cuando el avión en la primera etapa viaja vacío (excepto con la tripulación de
cabina, los técnicos y los obreros que se ocupan de la carga). El personal de a
bordo está compuesto por 10 tripulantes, entre pilotos y copilotos, quienes se
alternarán en el guiado de la nave, a los que se suman despachantes, técnicos y
personal de carga, para llegar a 18 personas.
De acuerdo al plan de vuelo, el viaje demandará entre 15 y 16 horas volando
sobre Uruguay, Brasil hasta la altura de la ciudad de Recife y desde allí
iniciar el cruce del Océano Atlántico e ingresar al continente europeo por
España. Luego hay un sobrevuelo por Francia, Suiza, Alemania, República Checa,
Polonia y Bielorrusia, y finalmente el avión entrará al espacio aéreo ruso
hasta su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Sheremétievo.
El tiempo de carga en Moscú, partiendo de la base de las experiencias
anteriores, no debería demandar más de cinco horas, por lo que el avión estaría
despegando desde la capital rusa, tras completar la recepción de las vacunas y
cumplir con los trámites aduaneros, antes de la medianoche de este miércoles.
Inicialmente se analizaba que el vuelo partiera el domingo pasado, pero luego
se postergó por razones logísticas locales y de Moscú. Frente a tales
contratiempos, Ceriani alegó que “este tipo de operaciones requieren de un
trabajo coordinado para mantener la seguridad en cada una de las etapas y hasta
que no estén confirmadas todas y cada una de ellas, no es posible comenzar con
la que nos corresponde a nosotros: el vuelo de carga”.
De todas
maneras, una de las razones extra para el bajo perfil en que se realizó la
diagramación de este tercer viaje interviene la puja global que se registra
entre diversas naciones por la provisión de vacunas. En tal dirección fueron
las quejas públicas lanzadas por la canciller alemana, Angela Merkel, contra
las compañías farmacéuticas que recibieron adelantos millonarios por parte de
diferentes estados para el desarrollo de los antídotos y ahora demoran en
entregar las dosis. Ni hablar de la tensión en Italia, donde la renuncia del
primer ministro –Giusseppe Conte- fue detonada en gran medida por las demoras
en el envío de vacunas y los desacuerdos en la gestión de la pandemia.
NdR, 26 de
enero de 2021.