#Lawfare
#PresosPolíticos #Fractura
No por apoyar
al sector verde se es de centroizquierda o se combate la guerra
judicial-mediática, como lo ejemplifica el presidente de la Cámara baja, Sergio
Massa. El titular de Diputados de la nación hizo un pronunciamiento en el que
se despegó de los efectos del lawfare, lo que provocó duras réplicas y
centenares de dudas en la dirigencia pejotiana.
El ex diputado
nacional Julio De Vido, exhortó a que si Massa se “preocupa tanto la cuestión
de la corrupción sería bueno investigar desde el Congreso la operación de venta
de Edenor”. El ex Ministro, uno de los damnificados por el lawfare, precisó que
“tanto a los compradores como al vendedor, pero fundamentalmente a los que
desde el Estado intermediaron la operación”, gatilló.
Por su parte,
la ex embajadora ante el Reino Unido, Alicia Castro, evaluó que Massa pareciera ignorar que “la
corrupción judicial y el #Lawfare que
afectó a nuestros #PresosPolíticos”.
La otrora plenipotenciaria recordó que el titular de Diputados “parece seguir
siendo el que fogoneaba con Stolbizer la persecución judicial a Cristina.
Parece no entender que él forma parte de una coalición. Y cuál es su aporte y
su lugar”.
El vendaval de
críticas surgió, luego que el fin de semana Sergio Massa mantuviera una
entrevista con el diario derechista El País (España), en la que desaconsejó la
adopción de darle algún paliativo a la extraña situación judicial que padecen
Milagro Sala y el economista Amado Boudou. El titular de la Cámara baja
nacional no dudó en adherir a los pretextos del lawfare al desechar “una amnistía”
destinada a atenuar el daño provocado a ambos dirigentes de centroizquierda
desde un sector del Poder Judicial.
“Sería absurdo
y un error”, concluyó. Y en cuanto a opiniones personales, concluyó que no
existe “ninguna chance de poner en discusión una amnistía”, con lo cual también
avanzó sobre una potestad exclusiva del Presidente de la nación.
NdR, 25 de
enero de 2021.