#Usina
#FalsasNoticias #Economía
La invasión
disciplinaria como fenómeno que proyecta luces apócrifas sobre una porción del
papanataje puede equipararse al charlatanismo pseudiocientífico o a los antojos
negacionistas regados sobre vacunas, coronavirus, nieve o condición esférica de
nuestro planeta. En el caso particular de los contadores o especialistas del
catastro económico y financiero, desembarcados en el mundo de las Ciencias
Biológicas puede resultar equivalente.
Al respecto, el
biólogo molecular Ernesto Resnik desafió este fin de semana desde su cuenta en
Twitter: “¿Podemos ya decir que los economistas pseudo-epidemiólogos fueron uno
de los grandes fraudes de la pandemia, o hay que esperar?”. Reconocido por sus
publicaciones puntillosas y profesionales, el investigador argentino afincado
en Minnessotta ha realizado esfuerzos titánicos por combatir las inexactitudes
y noticias falsas, durante la pandemia.
El basamento de
su conclusión fue al evaluar la posibilidad que “el mayor problema de la
pandemia: los asintomáticos que transmitieron y transmiten el virus sin saber
que lo tienen”. Sobre esta franja poblacional, Resnik señaló que el “45% de los
que dan + no tienen síntomas al momento del test, y más del 30% nunca
desarrollan síntomas”.
A lo cual
contrastó que “los negacionistas decían que los asintomáticos demostraban que
la enfermedad era menor y que los asintomáticos no contagiaban (y por lo tanto,
según algunos economistas, los niños no podían contagiar)”. Sin embargo, nada
de lo afirmado un tiempo atrás escapaba a que “todo fue falso”. Y como diría
Condorito: “Exijo una explicación”, diría en una exhortación a los economistas.
NdR, 23 de
enero de 2021.