#Inflación
#Haberes #Pérdida
La marca
inflacionaria que anunció esta semana el INDEC y el incremento en las naftas
que comenzó a regir desde este sábado retroalimentaron la preocupación por la
pérdida en el poder de compra de los salarios. La espiral que se plasmó con
sendas indicaciones con alta probabilidad se sentirá en las próximas semanas en
las góndolas y seguramente sofocará el despegue del consumo que se aguardaba
para el comienzo del año.
Este sábado, el diario Página/12 recordó que “el contexto actual implica
comprender que no habrá recuperación económica si los ingresos de trabajadores
y trabajadoras no le ganan a la inflación”,
dijo al reflejar un informe reciente de la Fundación de Investigaciones para el
Desarrollo. Es que aún con la atención enfocada en la pandemia, el índice de
precios al consumidor tuvo una evolución preocupante en el último trimestre de
2020, cuando marcó 3,8 % en octubre, 3,2 % en noviembre y 4,0 % en diciembre.
Al finalizar la
primera quincena de enero de 2021, las subas de alimentos y bebidas que solían
ser estacionales en cada fin de año no han cesado, lo que se sumó a la
remarcación al galope que se dio en televisión por cable, internet y telefonía
móvil. “El gabinete económico deberá actuar en consecuencia, bajo el riesgo de
pagar con puntos de crecimiento, menor creación de puestos de trabajo y
disminución de la pobreza si demora la intervención”, advirtió este sábado el
analista David Cufré, en Página/12.
Ante ello, una
de las posibles respuestas podría ser la convocatoria al Consejo Económico y
Social, foro que podría morigerar la puja distributiva entre los privados
formadores de precios y los representantes de trabajadores. Este llamado a
conformar esta instancia de debate debió haber llegado un año atrás, aunque la
pandemia fue otra vez la excusa para achacar en cuanto a su demora.
El decreto que
convoca a la conformación de este Consejo Económico y Social espera la
redacción del texto definitivo, lo cual tiene en vilo a sectores PyME del
sector industrial, pequeños productores rurales y organizaciones de
consumidores, esperando ser incluidos. De todas maneras, “la coyuntura actual
demanda al Gobierno por parte de sus propios votantes que muestre más músculos
en la pulseada”, admitió Cufré en su columna del fin de semana.
El escenario
general es diferente al de un año atrás, puesto que la tensión por la
distribución se dará en un contexto en el que la actual gestión logró apaciguar
el frente cambiario. Una variable de peso en la historia reciente de nuestro
país, si bien las caras de los actores más poderosos que se sentarían a la mesa
del CES son las mismas que las de la mesa del paño verde.
NdR, 16 de
enero de 2021.