El 15 en la numerología vacunológica

El viernes que viene estará regresando desde Moscú el avión de Aerolíneas Argentinas trayendo el nuevo cargamento de Sputnik V. El mismo día, en Brasil comenzará a producirse este antídoto, con el fin de agilizar su distribución en América del Sur. Dos más que buenas, en un escenario social y político que aún parece no salir de la modorra veraniega.
Hace 5 años F5 EN LA PUJA

#Sputnik #Partida2 #Producción #Brasil

El 15 de enero próximo, el Airbus 330 de Aerolíneas Argentinas aterrizará en Ezeiza con un nuevo envío de vacunas Sputnik, de acuerdo a lo planificado y en caso de no surgir inconvenientes. Para este mismo día, comenzará en Brasil la fabricación de este antídoto para el mercado latinoamericano, en los laboratorios de la compañía União Química. 

Dos grandes novedades que mejoran ostensiblemente el panorama sombrío, proveniente de la arena marplatense como de las sierras cordobesas, con sus multitudes gatillando desvelo epidemiológico. Respecto a la fabricación de la Spuntik V en suelo carioca, el director de União Química, Rogério Rosso (Foto), ratificó este fin de semana que prevén la producción de ocho millones de dosis prioritariamente para el mercado regional.

Rosso le dijo este domingo al portal CNN Brasil que todas las dosis producidas en el vecino país de la vacuna creada por el Centro Nacional Gamaleya se exportarán a distritos de América latina, entre ellos, Argentina. Con el fin de validar el proceso de fabricación, una delegación de la Unión Química aterrizará, este lunes, en Moscú para reunirse con el Fondo Ruso de Inversión Directa, que financió la investigación y producción de la Sputnik V.

En tanto, la farmacéutica brasileña espera la autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil para iniciar las pruebas de fase 3, en la que la inoculación a un cierto segmento de la población posibilita determinar eficacia y posibles efectos secundarios.

Por otro lado, el gobierno argentino ratificó que un segundo cargamento de Sputnik V llegará a nuestro país, probablemente el próximo fin de semana. Con una primera que ya permitió inyectar a 70 mil personas, un avión de Aerolíneas Argentinas partirá hacia Moscú para “buscar las dosis complementarias de la primera aplicación” de esta vacuna, según confirmó el Ministerio de Salud.

En Balcarce 50 se dio la estimación que este segundo vuelo partirá hacia la Federación Rusa el jueves 14 de enero, a las 8:35, y regresará el 15 a la medianoche con el cargamento. En caso que esto concluya de acuerdo a dicha planificación, se repetirá el procedimiento utilizado a fin del año pasado, con el almacenamiento en depósitos refrigerados y el posterior envío hacia diferentes provincias.

El voluntario del Times

En la industria farmacéutica, un gran aval con impacto en un segmento importante –el de los “líderes de opinión”- es el anuncio realizado el fin de semana último por un periodista neoyorkino. Hablamos de Andrew E. Kramer, integrante del staff del New York Times, quien relató en este medio los motivos y el detalle de su inscripción como voluntario de la Sputnik V.

Kramer fue inyectado con la primera dosis hace 7 días atrás e hizo una retrospectiva de lo que fue una intensa campaña, por parte de periodistas y medios de prensa –al igual que científicos- cuestionando la “vacuna rusa”, debido a su rápida aprobación y los interrogantes que esto plantearía en la ´carrera por las vacunas´ a nivel global.

En contraste, especificó el reportero del NYT, a medida que se fueron completando los informes sobre los ensayos en las etapas finales de la investigación, el Centro Gamaleya pudo exhibir una tasa de eficacia del 91,4 %. Esto implica que la Sputnik “ofrece 9 de cada 10 posibilidades de evitar el covid-19”, clarificó Kramer, quien contrastó este dato objetivo con el escepticismo de los expertos occidentales que se empantanó en sus dudas relativas al tiempo de aprobación, antes que en el diseño de la vacuna, que es similar a la producida por la Universidad de Oxford y AstraZeneca.

Un razonamiento adicional, invocado por el articulista del ´Times´ fue que Rusia ya ha vacunado a alrededor de un millón de sus propios ciudadanos, como también que ha realizado envíos de la Sputnik V a Bielorrusia, Argentina y otros países. Ello, “sugiere que cualquier efecto secundario nocivo que se haya pasado por alto durante los ensayos ya habría salido a la luz”, conjeturó.

El periodista destacó que “los resultados esencialmente buenos” del ensayo parecen ser “un logro genuino para los científicos rusos, que continúan con una práctica larga e ilustre de desarrollo de vacunas”. Al respecto, Kramer retrotrajo su narración hasta los años de la Guerra Fría y unos años antes, cuando el combate a las enfermedades infecciosas “era una prioridad de salud pública” en suelo ruso. Como también que exportar vacunas al mundo en desarrollo, equivalía a contar con “un elemento de la diplomacia de la Guerra Fría”.

En lo personal, Kramer alegó que su decisión de vacunarse “con un producto de la ingeniería genética rusa” fue su disponibilidad, pues las clínicas rusas “no se han visto afectadas por las colas o los problemas logísticos reportados en los sitios de vacunación en EE.UU. y otros países”.

Mientras, en Rusia la campaña de vacunación se inició con trabajadores médicos y de la educación, y en estos días se abrió a personas mayores de 60 años o con enfermedades subyacentes que las hacen vulnerables. Además, quienes trabajan en una lista “cada vez mayor” de profesiones consideradas de alto riesgo, incluidos los periodistas, resaltó Kramer. El del ´Times´ neoyorkino remarcó que “tuvo la suerte” de evitar “algunos de los efectos secundarios comunes de la Sputnik V, como un dolor de cabeza intenso o fiebre”.

NdR, 11 de enero de 2021. 


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