#TitiR #Mirador
#Irregularidades #Tía
F.P.
La cimarronada
macrocéntrica pudo más que el estupor titirromerista que sucedió a la
revelación de NdR, sobre el rosario de anomalías en la obra “Mirador de la Tia”
o “Mirador de la Viña”. Una vecina de calle San Juan al 500, entre impaciente y
harta del bullicio oficialista llamó este jueves en la madrugada al 911 para
objetar esta industria y, sin saberlo, intentar poner un manto protector al
patrimonio histórico salteño.
La patrulla del
sistema de emergencias del Ministerio de Seguridad arribó a las 12:40 horas
hasta San Juan 573, invocada por Lía Revilla, una vecina del lugar. Hastiada de
los estruendos provocados por la dirección técnica del proyecto, a cargo de las
arquitectas Macarena Morillo y su colega de apellido Saha [cuyo oficio y nombre
filiatorio llevaron a que la prensa malitencionada ligara a la intendenta de
Salta, Titi Romero], la profesional optó por contraponer sus horas ofrendadas
al altar de Morfeo, antes que a la mencionada erección edilicia.
A ojos de un
sector equidistante de la sororidad, el hallazgo de una pariente política de la
intendenta Titi Romero –publicado este miércoles en el periódico Cuarto Poder- podría
modificar todo el eje sobre el que en las últimas 24 horas vino girando el
escandalete de la obra Mirador de La Tía.
En efecto, el detalle que la arquitecta Laura Saha es la esposa de su tío,
Marcelo Romero (homónimo del director de diario El Tribuno), podría cerrar el
círculo sobre el misterio por el que se desatendieron las anomalías detectadas
en la construcción que se lleva adelante frente a la Iglesia de La Viña. Y no
sólo porque la profesional podría estar vinculada al mismo tiempo con la
empresa proyectista y el órgano asignado para vigilar la preservación del
patrimonio histórico y arquitectónico.
Claro que desde
el Centro Cívico Municipal no hubo presentación judicial, ni nada parecido, sino
solamente diatribas a quienes se limitaron a exponer hechos, datos, conjeturas
y cuestionamientos a la planificación del trabajo que se lleva adelante en
horario en que habitualmente la gente honesta duerme. Por otro lado, debe
ponerse atención al material puesto a consideración junto con este artículo de
NdR, ya que como dato que agrava el panorama resulta evidente que los
trabajadores noctámbulos cumplen su labor sin los más elementales resguardos de
bioseguridad para prevenir contagios COVID-19.
Como ya se adelantó
desde este medio (Ver link artículo “Mecha de escándalo: regalo de Reyes”), la directiva
de la Comisión de Preservación Arquitectónico Urbanístico presagia no pocas
revelaciones. La presidenta de este órgano, dependiente del Ministerio de
Infraestructura provincial es Laura Saha -matrícula profesional N° 475- y la
coordinadora general de la COPAUPS es Macarena Morillo –matrícula profesional
N° 474-, en una dupla de temer.
En la
iniciativa “Mirador de La Viña” [a cargo de la firma Deessa y la constructora
Saltapor], el estudio A y T S.R.L. en su condición de proyectista y encargado
de la dirección técnica, designó a Macarena Morillo y a una arquitecta de
apellido Saha. La última de las mencionadas, tal vez sea la que el periódico
colega vincula con la familia de la Alcaldesa salteña. Y con el diario de la
zona sur capitalina que, desde hace 60 años atrás, la mayoría de los herederos
de Güemes porfían en atribuirle como parte del patrimonio familiar.
Sin embargo,
todo lo anterior está en “veremos”. De los Magos y de los Reyes solamente quedó
como huella el pasto mojado. De la Tía, los escombros patrimoniales (y un
peligroso cráter sobre calle San Juan) y el mal gusto arquitectónico. Y de La
Viña, poco menos que la cúpula en tono azulado. Lo restante es sólo
preocupación y noches de insomnio.
Link:
https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-1415_Mecha-de-esc-ndalo-regalo-de-Reyes
NdR, 7 de enero de 2021.