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#Salta #IVE
Las diversas
facultades de Medicina del resto del país deben estar perplejas por el caso de
los galenos objetores que formaron para Salta. De alguna manera, los médicos
del Hospital Materno Infantil deben haber emitido la mayor señal –más que el
sector verde- para la aprobación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo:
antes de la sanción de esta norma en Senadores, más del 85 % se había
adelantado a inscribirse en el casillero de los disidentes.
En este
contexto que ni los “celestes” presagiaban, obstetras y ginecólogos del centro
de salud que es principal referencia en esta materia en toda la provincia
suscribieron dicha cláusula de la ley que apenas si lleva algo más de 24 horas
de sancionada. Los galenos “objetores de conciencia” –de un total de 25
profesionales-, aunque más bien habría que bautizarlos de acuerdo a sus
virtudes telepáticas, acudieron en masa a ocupar este casillero.
El gerente del
Materno Infantil, Esteban Rusinek (NdR; debiera ser consultado sobre la Sputnik
V y respecto a sovietofilia) le adelantó este jueves a diario Tribuno que
cuentan con “un equipo multidisciplinario”, al que se suman psicólogos y
asesores médicos. Según el directivo, al parecer bien entrenado para estas
lides –se diría que en base a conceptos de la podología-, el mencionado equipo
hace “la consejería para la decisión de la interrupción”. Mejor ni imaginar si
recomiendan a favor o en contra.
En un extraño
juego de palabras en base al nombre de la flamante norma, Rusinek resumió que “la
única diferencia que tiene esta ley con respecto a hoy es que también se podrá
interrumpir el embarazo de forma voluntaria”, dijo en relación a la IVE. A lo
mejor se refiera a la ILE (Interrupción Legal del Embarazo) que está vigente
desde hace apenas una centuria, a instancias de los parlamentarios Joaquín V.
González, Pedro Garro y Enrique Iberlucea. Y luego ampliada a más casos, tras
un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en 2012.
En cuanto a la
operatividad de la ley de IVE, el titular del “citado nosocomio” aseguró que el
15 % restante de los verdaderamente “profesionales”, o sea los que no opusieron
reparos a la norma, se ocupará de realizar tales prestaciones médicas. De
manera tal que “las pacientes no van a tener ni siquiera una entrevista con
médicos que sean objetores”, adelantó. Incluso, deslizó la posibilidad de
incorporar obstetras y ginecólogos. Que se desempeñen con profesionalismo, por
supuesto.
Pese al
elevadísimo porcentaje de galenos que anticiparon su negativa, Rusinek prefirió
concentrarse en que “la infraestructura del hospital Materno está preparada
para hacer lo que manda la ley”. Si bien detalló que la Interrupción de
embarazos, dentro del primer trimestre, es una prestación que se hace de manera
ambulatoria. Tales las definiciones a vuelo de pájaro, en relación a la Ley que
según el Presidente Fernández nos hará una “mejor sociedad”. Aunque no de
inmediato, según parece.
NdR, 31 de
diciembre de 2020.