#Transferencia
#Poder #Justicia
La disposición
de la Corte que le asignó al Ministerio de Seguridad la administración del
Botón de Pánico para casos de violencia generó un cierto malestar en algunos sectores
sociales. Principalmente, entre las organizaciones no gubernamentales que velan
por los intereses de género (y no alcanzan a vislumbrar que las fuerzas de
seguridad tengan predisposición a actuar en función de esta tarea preventiva) y
sectores policiales y penitenciarios que miran con preocupación esta señal como
de respaldo a quienes ellos consideran la raíz de su actual incomodidad.
En el medio, lo
que parece una señal dirigida al Ministerio Público Fiscal y que incluye un
mensaje como de disciplinamiento. Otra más, si se contabiliza la puja que ahora
el MPF mantiene en respaldo a lo actuado por la fiscal Verónica Simesen de
Bielke en el caso del auxiliar fiscal de Apolinario Saravia, Sergio Dantur.
Antes del feriado navideño, el propio Abel Cornejo denunció obstrucción
judicial y posible connivencia entre un juez y el sumariado auxiliar fiscal
anteño.
Con todo esto
como telón de fondo, la Corte dio el ok para el nuevo botón de pánico. Según se
dice, un chiche a cargo de la cartera de Seguridad que fue instrumentado para
proteger a víctimas de violencia familiar y de género, facilitando la respuesta
del sistema de emergencias 911. Este aplicativo se usará con tecnología de
telefonía inteligente (Smartphone) y sustituirá a los botones antipánico
físicos, los que ya fueron declarados en obsolescencia por parte del Ejecutivo
provincial.
Además, no
estarán limitados a un determinado número (los que hasta ahora también asistían
a los colectiveros de SANATEA, junto con mujeres expuestas a situaciones de
violencia) como los dispositivos físicos que se venían usando. Además que
permitirán realizar un seguimiento que resguarde la privacidad de las usuarias,
dado que sólo se activarán cuando se emita el alerta correspondiente. Mientras
que los pedidos de auxilio se enviarán por paquete de datos y llamadas.
El Ministerio
de Seguridad detalló que el BdP se podrá activar en aparatos Smartphone con
sistema Android 5.0 Lollipop en adelante; en línea telefónica de cualquier
compañía de alcance Nacional y deberá figurar a nombre del titular solicitante
del Botón de Pánico; la línea deberá contar con servicio de internet (se
sugiere complementar con red inalámbrica, wifi, en el lugar de residencia);
tener el teléfono registrado con cuenta de Google o Gmail; y disponibilidad de
5 Mb libres en cuanto a posibilidad de almacenamiento interno.
El paso final postula que como mecanismo de
respaldo, se iniciará automáticamente una llamada al 9-1-1 desde el aparato telefónico, lo que permitirá al operador escuchar activamente el sonido ambiente del contexto de
la situación.
Si el usuario no se
dirige al operador, éste permanecerá en silencio, pero si entabla comunicación
el operador responderá, detalló el instructivo que comenzó a difundirse entre los uniformados gauchos, en las horas previas a Nochebuena. Con un Juan M. Pulleiro, ministro del área, más sonriente que nunca. En contraste con los uniformados que visten de azul.
NdR, 25 de diciembre de 2020.