Por: M.
Rocamora (*).
El sabor que
sólo deja la antimateria quedó para autoridades, productores rurales y parte del
minúsculo público que le dio el gusto este viernes al presidente Macri al
participar, en finca Chincheta, de su arribo en la Locomotora Cuántica. La
discusión si son 70, 80 o 90 los kilómetros que habilitó el mandatario en Anta,
cerca del solar que la exportadora Bunge tiene en Piquete Cavado, quedará en la
gran incertidumbre planteada el jueves por un colega quijaneño. Así que será mejor
evitar codazos, suprimiendo preguntas molestas.
En el contexto
del lenguaje postmoderno, término con el que un importante grupo de
investigadores denomina las chapucerías con apariencia científica, este debate
numérico, junto con los cambios de lugar del acto, robustecen la impresión que
la única explicación para el acto del viernes en Anta fue satisfacer el capricho
personal de un ingeniero en caída libre. Tanto que hasta la misma mañana del
acontecer ferroviario, los periodistas lugareños dudaban si se haría en Joaquín
V. González, El Algarrobal o la estancia en la que finalmente tuvo lugar y
pocos conocían de nombre.
La tribu postmo
suele adosar el vocablo “cuántico” a toda aquella mercadería en mal estado que
se intenta pasar de contrabando y luego ofrecerla a los desprevenidos. Así,
resulta probable haber sido anoticiados acerca de piedras, aguas, flores,
jaleas, habichuelas, locomotoras, pensamientos y hasta verdades. Todas “cuánticas”.
Con este ticket
se franquea el paso a todo aquello que no es ni falso ni verdadero, cuanto
mucho, trivial. Y es sabido que la antimateria es un territorio preferido por
el macrismo, a fin de publicitar bienestares por llegar, confort a disfrutar,
billetes a contabilizar y ramales ferroviarios a funcionar. Si bien no se sabe
con precisión cuándo, ese futuro debería ser hermoso.
Nadie pone en
duda que subir de 3.800 toneladas transportadas a 6.000 es algo promisorio, sin
embargo es altamente improbable hacer esto realidad cuando faltan 1.009
kilómetros del Belgrano Cargas, entre lo planeado algún día tender, lo que se
licitó pero no será hecho por falta de fondos y lo que Cambiemos tiene en bordó
y en teoría está en obras. Mucho menos, cuando en la propia región anteña son
extensos los tramos de vías que siguen “en pañales”.
Por ejemplo,
según el proyecto que maneja la propia Casa Rosada, el trayecto ferroviario que
conecta a Joaquín V. González con Tolloche, luego de pasar por Talavera. Desde
la ciudad cabecera hasta el límite con Chaco y Santiago del Estero, el gobierno
nacional lo tiene en bordó, color que al menos en el mapa indica que siguen
realizando trabajos. Aunque son varios los dirigentes del sudeste provincial
que desmienten lo anterior.
Esta carencia,
detallada en la infografía publicada por diario El Tribuno, explica por qué el
acto presidencial se trasladó algunas estaciones atrás en el mapa, y por eso
Joaquín V. González se quedó sin ser escenario del evento oficial. Lo que, de
paso, desairó a los operarios levantiscos que hubiesen importunado al
mandatario nacional con sus protestas por remuneraciones impagas. O impagues,
por decirlo en el lenguaje de moda.
Por lo demás,
este falso corte de cintas no se hubiese podido realizar en otro lugar que en
finca Chincheta. Si se llevado a cabo entre Río del Valle y Apolinario Saravia,
MM hubiese tenido de fondo, no a las máquinas que descargaron vías (ver nota “El
convoy del alivio”: https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-135_El-convoy-del-Alivio
) a sus espaldas, sino a operarios machucando y remachando. O bien, a obreros
con sus puños llenos de verdades, si ha de creerse a varios caciques lugareños.
Esta Locomotora
Cuántica, que tanto maravilló al Jefe de Estado, nunca fue pensada para el
recorrido total del trayecto Pichanal-Talavera, tal como el macrismo se esmeró
por publicitar en los días previos. Por qué? Sencillamente porque el tendido no
existe, al menos, en la manera en la que se lo hizo trascender a los medios que
difundieron esta “fake”.
Infografía:
diario El Tribuno.
(*) NdeR, 1 de
junio de 2019.