#Pagos #UNSa
#Consejeros
No deja de
levantar polvareda el “bono de fin de año” disparado desde el rectorado de la
Universidad Nacional de Salta, por parte de Víctor Claros hacia los miembros
del Consejo Superior. Son $ 4.700 para cada consejero, pero que igual generaron
polémica entre las agrupaciones estudiantiles que tienen a sus miembros en este
órgano de gobierno.
Es que
históricamente tales puestos, ocupados por estudiantes votados
democráticamente, siempre fueron ad honorem y sin el goce de privilegios que
los diferencien de los demás inscriptos. Por lo cual, tanto desde la izquierda
como desde el centro se percibió el malestar en las diversas agrupaciones
políticas juveniles.
Esta casa de
estudios delibera en medio de un limbo administrativo sobre qué hacer y que no
durante el confinamiento, con el anticipo de una quita de $ 1.000 millones para
las arcas el año que viene. En medio de lo cual, aparece Claros con esta clase
de disposiciones que generan gestos olfativos adversos.
A esto ya te lo
contábamos hace 9 meses atrás (Ver link artículo “Algo poco Claros” NdR, 28 de
febrero de 2020.) cuando Victor Hugo y el Consejo desatendieron el pedido de
explicaciones sobre las acciones de las empresas IMAC (salud) y SANATEA (SAETA),
y sobre la desaparición de la librería universitaria.
Esta vez, en
esa reunión por la plataforma zoom, (Ver link de Youtube https://www.youtube.com/watch?v=4LmO0Pe3kmo&feature=youtu.be
) se decidió dar un bono extraordinario a personal docente y becarios entre
tantos otros, de 8000 y 4700 pesos, que si bien a algunos les ha hecho ruido,
el problema estallo con lo siguiente. En el minuto 33´, el rector menciona que
durante el feriado se venía pensando y trabajado un bono al mérito por la fuerte presencia y el laburo fundamental de los consejeros estudiantes y
graduados, que no están adentro del beneficio al ser un cargo ad honorem como
está estipulado en los estatutos. En el momento de dar el voto, llamativamente
no hubo objeción y con la particular de que un miembro presente se refirió a la
resolución 219/10 como “justicia social” a un trabajo, otra vez, ad
honorem. Las agrupaciones con
representantes en Consejo Superior por cada Facultad son:
Ingeniería: SINERGIA;
Ciencias de la Salud: TODOS X SALUD; Humanidades: VOCES; Naturales: Asociación Natural; Económicas:
Franja Morada Económicas; y Exactas:
Fuerza Integral.
El “gran gesto”
universitario no tardó en ser repudiado por los consejeros directivos de Franja
Morada, de la facultad de humanidades, Francisco Rendón e Ignacio Ñacolo, que
con una carta dirigida a la decana, Catalina Buliubasich, renunciaron al cobro
del bono al considerar que esta medida vulnera las necesidades reales de los
estudiantes, generando desigualdad entre los que ocupan un cargo y quiénes no.
También El Frente Estudiantil Humanidades, Nahuel Riquelme como Concejero
Directivo, rechaza dicha gratificación afirmando que es un pretexto para la
integración política y que “no serán cómplices del régimen universitario que
llevo al quiebre a la educación”.
Crédito fotográfico; La Gaceta.
NdR, 16 de
diciembre de 2020.