Por M. Rocamora
(*).
“Si tiene que
arder Troya, que arda” contó este jueves Gabriela, una trabajadora del sector
salud del sur provincial, quien le aseguró a “La Mañana I” haber padecido
dengue y describió supuestas maniobras tendientes a obstaculizar su tratamiento
en la ciudad de Salta. El testimonio surgió en contraposición al informe que
este mismo día ofreció el ministro de Salud, Roque Mascarello, quien desmintió
en Senadores otro presunto caso de esta enfermedad en su variante más aguda.
Sin embargo, el funcionario provincial incurrió en un lapsus para la historia.
La mujer que
habló en este reportaje con 103.3 mhz razonó que si a un empleado del área
salud le instrumentan tanta cantidad de obstáculos para ser asistido “no me
quiero imaginar cómo será con la otra gente”. Gabriela detalló que este jueves,
bien temprano, la llamaron desde el hospital del sur provincial donde estuvo
internada en un primer momento, con el fin de recriminarle por un artículo
publicado en la víspera en el portal Qué Pasa Salta. “No quieran tapar el sol
con un dedo”, fue su respuesta a las autoridades del centro de salud ubicado en
el sur de nuestra provincia.
Gabriela
recordó haberle dicho a este directivo hospitalario en su réplica que él mismo
había sido testigo de sus padecimientos previos (8 días diagnosticada
erróneamente con neumonía atípica, luego internada por 3 días bajo observación
por posible caso de dengue), ante lo cual este bioquímico se atajó diciéndole
que la culpa no era suya, sino “de los médicos” que la atendieron previamente.
Luego de
ofrecer su testimonio a algunos medios de comunicación, la mujer comprobó la
molestia “en la Gerencia” del nosocomio, al igual que en los demás niveles
jerárquicos, en cambio “el resto (NdeR:
se refiere a los trabajadores de la salud como a pacientes y familiares) del
hospital está contento” porque se haya sacado a la luz esta situación.
En Senadores,
el ministro de Salud Roque Mascarello centró su desmentida en un caso ventilado
este jueves por el entrenador Pedro Albis, oriundo de Tartagal, en una
entrevista con el diario El Tribuno. Al respecto, el funcionario provincial encuadró
esta versión como parte de “una
infamia, de una mentira muy falaz” y detalló que el instructor “no se realizó
estudios de laboratorio para detección de patologías infecto contagiosas en
esta institución. Nunca estuvo internado en el IMAC, nunca estuvo en el IMAC,
ni siquiera hizo una consulta”.
En este informe ofrecido ante la Cámara Alta, Mascarello incurrió en un
lapsus antológico al señalar que “la
información jamás se ha dejado de ocultar”, dijo en la posterior rueda
con periodistas, fragmento que la Secretaría de Prensa de la provincia debe
haber sugerido recortar a los canales de televisión. Por supuesto, en caso que alguno
de sus empleados a lo mejor ya haya vuelto de repasar el desempeño que este
miércoles tuvo JMU en el programa de Viviana Canosa y las perogrulladas “fukuyamianas”
que su asesor, Antonio Sola, le propinó a Alejandro Fantino esta madrugada en
América TV.
Sin embargo, el legislador guachipeño José Ibarra se plantó firme y negó
que haya intencionalidad electoral en las múltiples denuncias por brotes de
esta enfermedad y que si bien “siempre hubo dengue, pero nunca la cantidad que
hay ahora”. Además, le recordó al ministro de Salud lo enclenque de su
conjetura que pone a marchar a la población tartagalense sólo porque “no sabe
qué hacer en su casa”.
Por el contrario, indicó el senador por el romerismo, que “el problema
está y (NdeR: la cartera de Salud provincial) se tiene que hacer cargo”,
en lugar de emplear todo el tiempo “pensando en la campaña política, porque
pensaban que esto ya pasaba o porque se está despidiendo de la provincia el
actual gobernador y no le importa más nada, pase lo que pase”.
En cuanto a la “desmentida” que Mascarello abanicó a los medios de
prensa, Ibarra especificó que apenas “fue un solo caso”. En cambio, en la
región de Tartagal y zonas aledañas se registraron “848 casos y el presentó
documentación para desmentir solamente a uno”. Por ello, el senador provincial
reiteró su recomendación al oficialismo que con esto “hay que hacerse
cargo del problema, no podemos seguir mirando para otro lado”.
El debate por el dengue expuso con crudeza el flanco que dejó al
descubierto el Ejecutivo provincial. Una de las hipotéticas razones apunta a
que todas las versiones sobre una epidemia de dengue son verídicas, lo que el
gobierno provincial intenta ocultar. La segunda indica que aquel brote no es
tal, ni de tal magnitud, con lo que el urtubeísmo está perdiendo la batalla
informativa. Y la tercera es una combinación de las dos anteriores respuestas.
Ninguna para mejor.
(*) NdeR, 9 de mayo de 2019.