#Educación
#Pandemia #Clases #Salud
Con la
preservación de la salud como eje, el Ministerio de Educación de la nación planteó
el orden de prioridades en cuanto al interrogante sobre el ciclo lectivo 2020.
El titular de esta cartera, Nicolás Trotta, explicó que “promovemos el regreso
a las escuelas, pero siendo conscientes que se debe priorizar el cuidado de la
salud de niñas, niños, adolescentes, docentes, auxiliares y directivos. Se debe
tener la certeza de no exponer a nuestra comunidad a un riesgo innecesario”.
El funcionario
recordó que “una similar mirada se comparte con las 23 provincias en cuanto a
la complejidad del regreso presencial. Solo con el Gobierno de la Ciudad se
difiere en cuanto a las condiciones para el retorno, por ello mañana tendremos
una reunión con los Ministros de Salud y especialistas”.
En cuanto a la
reunión prevista para este lunes, anticipó que la propuesta de Educación será “establecer
un indicador objetivo que traiga certezas a porteñas/os sobre el momento
adecuado para retomar actividades, solo así sortearemos diferencias. No
renunciamos a la responsabilidad de cuidar la salud y volver a las aulas apenas
haya una ventana de oportunidad”.
Por otro lado,
señaló que aguarda por el otorgamiento de “la georreferenciación de al menos
las y los 1500 estudiantes, de un total de 6500, a los que se comprometió el
GCBA, porque dotarlos de conectividad, equipamiento y acompañamiento
socioeducativo es central y superador de la exposición”.
En este
contexto, recordó que en Educación “somos promotores del regreso a las aulas.
Por eso, a nivel federal, establecimos una agenda de trabajo con cada
jurisdicción promoviendo el retorno a las escuelas, priorizando el diálogo y
cuidando la salud de la comunidad educativa”.
Y en lo
particular, en alusión a los cruces con la gestión de Horacio Rodríguez
Larreta, el ministro Trota indicó que “un punto acordado por todas las
jurisdicciones se vincula a la realidad de la baja o nula circulación del virus
para posibilitar el regreso en áreas urbanas, aspecto votado el 2 de julio por
unanimidad, incluso por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”.
En tanto,
mencionó que “se dieron pasos claves en las provincias de San Juan, Santiago
del Estero, Formosa, Catamarca y La Pampa, de manera segura y escalonada,
permitiendo que alrededor de 10 mil estudiantes en cada provincia regresen a
las aulas”. Mientras que “en San Juan, Santiago y Catamarca se debió suspender
el proceso por cambios en la realidad epidemiológica, sin vinculación con
actividades escolares. Acompañamos las medidas que priorizaron el cuidado de la
salud en todos los casos y cuya decisión tomó cada gobierno provincial”.
Por su parte,
el investigador Ernesto Resnik cuestionó la presión del gobierno porteño,
basada en supuestas recomendaciones de varios “expertos” para el regreso a
clases. El biólogo molecular, radicado en Minnessotta, consideró “increíble que
tenga ´todos´ sus asesores tan alineados en una medida que ninguna ciudad con
1.000 casos por día consideraría”.
Además, incluyó
en su encuadre de otras cuestiones inverosímiles “que esos expertos en
escolaridad insistan en que la solución necesaria para una ´vuelta a la
normalidad´ sea esta, otra medida que nadie en el mundo consideró ni considera”.
Al respecto, Resnik rememoró que hacia 1900 “sin las tecnologías de 2020,
quizás era algo a considerar. También abrían las ventanas de las escuelas, y
los chicos la pasaban fenómeno”.
En contraste, “el
mismo que te dice que la cuarentena es una solución de siglos atrás te dice que
hay que dar clases a la intemperie”. Mientras que “la Ciudad de Buenos Aires
sigue usando la frase ´situación estable´ como se habla de un paciente en coma
por el cual ya no se va a hacer nada”.
Por ello, el
científico se preguntó: ¿”Existe alguna otra ciudad en el mundo que en el
máximo de infecciones haya tomado más y más medidas de relajamiento? Lo dudo”.
Y concluyó que “es un experimento salvaje”.
NdR, 21 de
septiembre de 2020.