#LlegarSinVencer
F.P.
Unas 50.000 familias continuaban este miércoles sin electricidad en el Área Metropolitana bonaerense, con tarifazos a la vista y un gobierno nacional mirando hacia otro lado. Un fin de año a las velas, como la que mantuvo prendida Casa Rosada a la espera de otro REPO (crédito de corto plazo) en bancos internacionales por poco más de u$s 2.000 millones.
Durante estas 48 horas con las temperaturas más altas en los registros del año que se va, sin embargo no se registraron protestas tan airadas como en gobiernos anteriores. De todas formas, la administración violeta es la más refractaria en la historia a esta quejumbre social o vecinal.
En Balcarce 50 tienen la mira puesta en los dos mil millones de verdes que negocia Economía, aunque se llegue con la lengua afuera al 9 de enero próximo. En esta fecha, el gobierno debería cancelar u$s 4.300 millones en compromisos externos para lo que estuvo rascando diferentes ollas: desembolsos por privatización de represas hidroeléctricas, dólares santafesinos y cualquier otra fuente que emane color esmeralda.
El vértigo por dilucidar cómo armar la mesa de Año Nuevo es el principal motivo de insomnio para cientos de miles de prójimos de la superpoblada región metropolitana. Quizás por esta razón todavía no se instaló la bronca por los descomunales incrementos en -justamente- boletas de luz, gas y agua que se avecinan.
En tanto, en Casa de gobierno el futuro tampoco es figuración ideal y funcional para planificar los próximos meses o los siguientes dos años. Sería mucho imaginar si acaso se extiende más allá del 6 de enero próximo, festejo por Reyes Magos y bisagra del fin de fiestas de fin de año y del nuevo.
Para la cita del 9 de enero, Yrigoyen 250 dijo tener casi listo el crédito -con cláusula de recompra en el corto plazo- con un par de bancos internacionales. Es decir, los que aún parecieran dispuestos a prestar más dinero a los tarambanas rioplatenses.
Este REPO se estructuraría a uno o dos años con bonos soberanos como prenda, cuyos u$s 2.000 millones ingresarían íntegramente como reservas brutas. Lo que posibilitaría sortear el atosigamiento en enero sin depender exclusivamente del waiver que el FMI aún no termina de convalidar.
Con un balance neto de reservas por -15.000 millones de dólares, el Banco Central intentará eludir este chubasco del 9-E. En un contexto en que la presión cambiaria es habitual a fin de año, debido al pago de aguinaldos y a la nueva moda de la era del dólar barato con los viajes al exterior.
Esta merma en los alertas está lejos de ser la señal que aliviane la presión en el segmento cambiario, durante la primera parte del año. Con la posibilidad de sofocar el lío del 9 de enero, luego quedarán 45 días más en los cuales arrecian losinterrogantes. Enero y Febrero será meses de más y más incertidumbre. 
NdR, 31 de enero de 2025.