
Un aporte central desde el norte

En medio del actual debate y la puja por insumos para hospitales, reactivos, respiradores y barbijos, casi como que se perdió de vista lo que demandan los encargados en primera fila de atender estos casos que pudieran surgir en medio de la pandemia. No es un hecho menor que el equipo de especialistas funcionando en el Hospital Del Milagro tenga a Pamela Cajal como una de las integrantes.
La especialista oranense fue la primera en poner sobre la agenda gubernamental la necesidad de asignar primer orden la obtención de reactivos para la detección del COVID-19. Al día de hoy, estos elementos químicos fueron objetivo prioritario de una misión específica que el gobierno israelí le encargó al MOSSAD, el servicio secreto de aquel país. Como para poner en perspectiva la ponderación hecha por la experta salteña hace un mes al Ministerio de Salud provincial sobre la importancia que en el contexto actual tendrían los reactivos. 
Cajal tiene en su curriculum una cantidad importante de años en los que
prestó servicios en el Laboratorio
de Investigaciones sobre Enfermedades Tropicales, afincado en la Universidad Nacional
de Salta, subsede Orán. Allí supo trabajar con el experimentado médico Néstor
Juan Taranto.
En estos días, la bioquímica, pondrá sus 30 años como docente e investigadora para contribuir al equipo dirigido por Viviana Raskovsky, en el centro de salud
ubicado en avenida Sarmiento de esta capital. Allí desembargó la especialista oriunda del norte provincial, luego de una recomendación del Hospital Malbrán, debido a su expertise reconocida a nivel nacional en materia de investigación específica en la detección de virus.  
NdR, 30 de marzo de 2020. 
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