La mano que empuña el FAL

Del Ministerio de Economía a Casa Rosada, del Banco Nación a Misiones y de ahí quién sabe hacia dónde. La ruta del dinero público en la era violeta expuesta al sol y ante el escrutinio público. Un ping pong que seguimos con la vista, aguardando el desenlace de la jugada que reseñamos a continuación.
Hace 4 horas F5 EN LA PUJA


#ManoTrasMano

F.P.

La mano que mece la cuna, la del que la tira y luego esconde la piedra, la de la lata y el latero que sarasea a lo loco. Y luego viene la que manotea el FAL, no el fusil automático liviano, sino el artificio financiero con fondos de lo que queda de ANSES para seguir alocadamente con la timba financiera y los despidos.

Una caja más para continuar con el descocado raid ludopático de Yrigoyen 250, sede del Ministerio de Economía, bunker en el que aún mora Luis Caputo, el Messi del Fiado. Los analistas más avezados habían anticipado un nuevo escándalo con la puesta en marcha del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y aquel fatídico vaticinio está cumpliéndose cuando falta la mitad para terminar agosto (mes zarandeado según los expertos de antaño).

Este miércoles, el director del Instituto Consenso Federal, Alejandro “Topo” Rodríguez, refrescó acerca de este “nuevo gran manotazo de Toto Caputo”. En su cuenta de la red social X, el politólogo alertó que en la Resolución 1276/2026 -publicada al alba- el titular de Yrigoyen 250 le garantizó a Casa Rosada que la guita del FAL se utilizará para financiar al Tesoro Nacional. O sea, el organismo que administra el propio Caputo, con lo que suma una nueva veta para escándalo.

Como se recordará, el inefable Toto ya fue denunciado penalmente por malversación de caudales públicos en la presentación realizada por la diputada nacional Marcela Pagano. La ex libretaria ahondó que el billón y medio recaudado por el Impuesto a los Combustibles Líquidos, en lugar de ir al fideicomiso para refacción y construcción de rutas, se destinó a Gobernadores permeables a encorvar espaldas y apoyar los proyectos de ley violeta más indigestos.

El sablazo de la legisladora nacional llegará a impactar, con alta probabilidad, en las deliberaciones de mandatarios del Norte Grande, reunidos este miércoles en Posadas, capital de Misiones. Varios distritos allí presentes -Misiones, Jujuy, Santa Cruz, Salta y Tucumán- fueron señalados por Pagano como receptores de aquel desvío de fondos viales, impulsado por Caputo. En tanto, se va extendiendo la mancha venenosa hacia otras acciones realizadas por la gestión violeta.

En cuanto al FAL, Alejandro Rodríguez adelantó que esta disposición de Economía le posibilitará a Caputo dar más rienda suelta a la especulación con títulos de deuda soberana, sub soberana (bonos provinciales), depósitos bancarios y hasta en obligaciones negociables de compañías privadas. De casualidad, no incluyó en esta variada oferta opciones como mesas de blackjack, culo sucio y chinchón.

Pero el apartado más llamativo, en opinión de Rodríguez, es que esta Resolución “no fija un límite para financiar al Estado Nacional”. En el artículo quinto, “pone topes concretos a casi todas las alternativas de inversión, pero no fija un porcentaje máximo para los títulos de deuda del Estado Nacional”.

Por añadidura, en operaciones para adquirir títulos de deudas provinciales prescribe que éstos deben contar con AAA de dos calificadoras de riesgo, al igual que en el caso de O.N´s. A diferencia de los títulos de deuda soberanos -emitidos por el Estado nacional- que posibilita realizar, aún sin este requerimiento.

En conclusión, según “Topo” Rodríguez, “el esquema regulatorio diseñado por el gobierno libertario termina otorgando un tratamiento particularmente favorable a los títulos nacionales: son activos elegibles, no tienen el límite porcentual específico que sí tienen provincias, bancos y empresas, y tampoco están sujetos al requisito de calificación de doble AAA”.

En torno a este abracadabra, “Caputo acaba de sentar las bases para un nuevo y gran manotazo: el FAL, que comenzará a regir desde noviembre de este año, generará en 2027 un nuevo stock de ahorro forzoso vinculado al empleo privado, por aproximadamente 4.000 millones de dólares. Una proporción potencialmente dominante de ese monto terminará invertida en deuda del propio Estado Nacional”.

Lo más preocupante, de acuerdo a la perspectiva del politólogo cercano al massismo es que esta Resolución posibilita “concentrar hasta el 100% de la cartera en un mismo deudor: el Estado Nacional. Eso podría lograrse mediante la combinación de títulos nacionales elegibles y Letras del Tesoro que satisfagan el requisito de liquidez”.

O todo esto, dicho en términos sintonizados con la jerga del lenguaje de café: “Alto manotazo de Toto Caputo. Otro más”, sintetizó como para contextualizar la incesante angurria en Yrigoyen 250. Y a la vista de todo el país. 


NdR, 12 de agosto de 2026.

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