
La excusa del visitante versus los manifestantes

#Piquetesacuatromilmetros
F.P.
El nuevo pretexto del oficialismo sería -más o menos- que los sectores sociales en conflicto por salarios ahora interrumpen los trazados ferroviarios. Un capítulo que sucede a los achaques anteriores, al estilo que dos o tres dirigentes consiguen movilizar más almas que Taylor Swift.
En esta nueva humorada, el titular del Tren a las Nubes, Sebastián Vidal Casas, adujo este jueves que la conflictividad social fue el motivo de un millar de cancelaciones. Dicha excusa no tendría sentido, con sólo imaginar cientos de docentes, trabajadores de la salud y subocupados, apostados en algún punto del tendido ferroviario en un improbable intento por detener una locomotora con una docena de vagones.
Es decir, de acuerdo a esta línea argumental del funcionario, los grupos en protesta se habrían anticipado varios años a la constante pérdida de estos paquetes turísticos dados de baja. En cambio, los detractores de este producto sostienen la conjetura acerca de falta de mantenimiento en rieles y vehículos ferroviarios como la verdadera causa de tal rechazo. Motivo por el cual, el auténtico recorrido en el Tren a las Nubes en la actualidad sólo se extiende por 17,5 kilómetros.
Cuesta imaginar cómo sería un piquete a 4.220 metros de altura. Tal vez a cargo de manifestantes provistos con tubos de oxígeno u hojas de coca, intentando lograr la  improbable detención de una poderosa máquina de 92 toneladas (+ 12 vagones que suponen 120 toneladas más). Sólo esta suposición podría inferirse de las palabras del presidente del Tren a las Nubes, lo que concluye probablemente en un sofisma
Diferente es el marco de enunciación, partiendo que los incautos pasajeros del Tren a las Nubes llegan hasta la estación de trenes en una impostada terminal ferroviaria, tras la cual son embarcados en buses turísticos. De la estación de calle Ameghino, luego son trasladados en colectivos hasta San Antonio de los Cobres. Luego de un recorrido por este poblado, recién se embarcan en el tren, el cual los lleva por 17,5 kilómetros por el Viaducto La Polvorilla.
En los días que transcurren, no son pocos los turistas que se declaran defraudados por la publicitación de un producto turístico que -tal vez- años atrás efectivamente salía desde nuestra capital y los llevaba por las vías ferroviarias hasta el viaducto construido a más de 4.200 metros de altura. Pero en la actualidad, luego de innumerables detenciones del tren salteño más famoso  en todo el mundo [NdR: muchas veces con riesgo de hipotermia para los desprevenidos visitantes], la versión micro del periplo les sabe a poco. 
La interposición de los manifestantes disconformes con su remuneración mensual, sin embargo, es la excusa del oficialismo, adicionada a la quejumbre por tener que pagar igual a los trabajadores del Tren (¿Cobrarán por día? ¿Estarán precarizados?). En contraste con la presunción que el deterioro del principal producto salteño hacia el exterior viene con arrastre de muchos años. Moneda en el aire.
NdR, 8 de junio de 2023. 
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