El fuego non sancto en SANATEA

El incendio en un colectivo que presta servicio en la zona sur reavivó el interés citadino por el mantenimiento y las condiciones de los vehículos. Desde la empresa estatal encargada del traslado masivo de pasajeros ratificaron la exigencia de vehículos modelo 2017. Aunque al parecer, esta norma es decodificada con una mayor elasticidad por parte de los –prósperos- empresarios del transporte metropolitano.
Hace 4 años SOCIEDAD

#Colectivosdesvencijados #Transporteurbano

Las ficciones planteadas por la compañía estatal SANATEA se chamuscaron a la misma velocidad que la gramilla, al comenzar la semana. Esta conclusión preliminar es pasible de deducir, luego del incendio de un colectivo en el desvencijado corredor 1 A que llega por el barrio Limache. Nada imposible de imaginar si se tiene en cuenta que el vehículo siniestrado corresponde a un modelo 2015, el cual ya debiera estar fuera de circulación.

Sucede que SANATEA (también conocida como SAETA) tiene por norma a cumplir el recambio obligatorio de todos los modelos de colectivos correspondientes a 2017. Por lo cual, el vehículo que sufriera un incendio este lunes al mediodía en la zona sur excede largamente -7 años- el lustro permitido para circular por las calles citadinas. [NdR: desde el sector de los trabajadores del volante, en cambio, aseguraron que los colectivos pueden circular y prestar óptimo servicio hasta los 10 años de antigüedad sin embargo, los inconvenientes en el sistema eléctrico pueden presentarse hasta en modelos 2021].

Este detalle del caso por el coche incendiado en Limache, tal vez explica que la empresa -Tadelva- a cargo del servicio no haya acudido a la comisaría a denunciar el hecho. En cambio, intentó presentar lo ocurrido este lunes como una acción heroica, por parte del conductor del vehículo. Aunque en la zona sur estos riesgos parecen  lejos de ser conjurados.

Pese a las contínuas advertencias y exhortos para agilizar la adquisición de modelos 2017 en adelante, otra de las empresas prestadoras en aparente infracción es Ahynarca. Al igual que en el caso de su homóloga a cargo del corredor 1, la encargada del N° 8 igualmente contrasta los añejos cachivaches obligados a cubrir estos trayectos con los lujosos autos, 4x4 y mansiones particulares que ostentan los integrantes de sus respectivos directorios.

Tanto los conductores que cubren el corredor 8 como los pasajeros ya advirtieron sobre el deterioro de los vehículos, los que además del año de fabricación (o tal vez por ello mismo) suministran quejumbre por falta de mantenimiento, frenos, desgaste de neumáticos y motores que tosen como una sala de internados con EPOC.

Claro que al igual de lo que sucede en la empresa a cargo del corredor 1, incendiado este lunes, la repentina prosperidad de sus directivos resulta difícil de explicar. Por ello, el anterior titular de la cúpula de Ahynarca, el abogado Héctor Rodríguez, pidió una investigación contable exhaustiva al patrimonio de Walter Pérez.

Esto se dio en medio de un estruendoso proceso judicial por la aparente usurpación de la empresa, denunciada por Rodríguez, la que tiene al ahora pró$pero ex administrativo de Ahynarca como su contendiente en territorio de estrados. Dicho buen pasar se extiende a los demás ocupantes de sillones en el directorio e inspectores (Ver foto 3), quienes de momento gozan del visto bueno desde la compañía SANATEA que pasa por alto las deficiencias mecánicas y el estado general de los vehículos afectados al servicio del corredor 8. 

Crédito fotográfico: FM Profesional (foto 1).

NdR, 3 de mayo de 2022. 


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