La controversia por América Latina

En plena campaña mediática, en EEUU llueven las acusaciones a China sobre su injerencia en países latinoamericanos, a través de las vacunas. Sin embargo, de tanto en tanto se escucha alguna opinión que desafina. Y manda una posta sobre esta lectura geopolítica.
Hace 5 años ASUNTOS DE FONDO

#Divergencia #EEUU #China

Es un hecho que está a full la usina de medios periodísticos estadounidenses lanzados contra China, en el contexto en que cuentan la guerra comercial entre ambas potencias y la producción de vacunas. En la prensa del país del norte, la palabra más reiterada es “intimidación” cuando se refiere a las exportaciones de vacunas producidas por China y enviadas a países latinoamericanos para combatir al coronavirus.

Sin embargo, entre la maraña surgió el analista británico Tom Fowdy para quien el panorama es opuesto, ya que Washington es el que actuó con lentitud o parsimonia para ayudar a los países de nuestra región. En un artículo de opinión que publicó en Russia Today este fin de semana, el especialista en relaciones internacionales contrastó la preocupación evidenciada por sendas potencias en sus nexos con el Cono Sur.

En este suelto de opinión que difundió RT, el inglés mencionó una nota firmada por Josh Rogin, quien el jueves pasado “denunció” en The Washington Post la arremetida oriental. “China ha abusado de su poder en cada etapa de la pandemia de covid-19 para intimidar a países y promover sus intereses, y Pekín ahora está usando suministros de vacunas para presionar a Gobiernos en todo el hemisferio occidental”, aseguró el analista norteamericano.

Además, según Rogin, quien citó a un alto funcionario estadounidense al decir que los latinoamericanos “no son tontos, saben que están siendo apalancados”, por lo cual “cuando los estadounidenses vengan, reconocerán quiénes son sus amigos”. A lo que adosó las impresiones del senador demócrata Christopher Coons, con su particular lectura que la de Beijing es “diplomacia altamente agresiva y torpe”.

A diferencia de Rogin y los funcionarios estadounidenses, Fowdy explicó que en realidad  “China ha asumido un papel de liderazgo en la prestación de asistencia a América Latina”. Entre otras cosas, debido a que el gigante asiático envió el fármaco contra el coronavirus de Sinovac a Centroamérica y Sudamérica. Incluso, intercaló exportaciones con donaciones de “millones de vacunas a cada gran país en esta región, excepto Paraguay” (con quien la anterior administración del vecino país tensó relaciones hasta un extremo).

Para el analista británico, la situación clareó con la irrupción de nuevas variantes del coronavirus, por lo que “las naciones de América Latina no han tenido a nadie más para dirigirse, excepto China, y, hasta cierto punto, Rusia”. En contraste con EE.UU. que decidió focalizar su interés en materia de inmunización en su población y se desentendió del resto.

En cuanto al recuento de países amigos que mencionó el senador estadounidense, Fowdy preguntó si “dónde estaba durante el pico de la crisis” de COVID-19 en América Latina, cuando es claro que Washington no hizo “literalmente nada”. En lo que, sí, fue prolífico la potencia del Norte fue en emitir cuestionamientos a las vacunas fabricadas en China “cuando los países participantes han estado sufriendo una crisis y tenían pocas opciones serias”.

Incluso, en su artículo el experto le asignó al antídoto de Pfizer como que “podría ser una mejor vacuna, pero América no la está compartiendo y no lo hará hasta que se satisfagan sus propias necesidades”, vaticinó sobre la relación EEUU-Latinoamérica. En cambio, respecto a la supuesta “intimidación” o “agresión” china en esta parte de América, Fowdy la encuadró como el gran fracaso de la política exterior llevada adelante por “dos administraciones consecutivas de la Casa Blanca”. O sea, Trump y Biden.

NdR, 25 de abril de 2021.  

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