
La triste realidad

El titular de la Fundación Protejer, Yeal Kim señaló fundamentó el descontento del sector textil con la política económica hoy en marcha. “Cuando Macri asumió pensábamos que nos iba a ayudar a todos, pero la realidad es que ahora estamos agonizando”, resumió en una entrevista que mantuvo con el periodista Andrés Lerner.
El presidente de Protejer afirmó que “las medidas del gobierno no son soluciones definitivas, el problema principal es el consumo, si siguen cayendo estas cifras, tenemos que hablar de cierres definitivos de empresas”, dijo al finalizar la semana al programa Salvemos Kamchatka (lunes a viernes de 7 a 9 hs., por FM La Patriada).
En dicho contexto, Kim se remitió a cifras oficiales para explicar que la bajísima utilización de la capacidad instalada, incluso sigue “cayendo la utilización de maquinaria hace 10 meses, esperamos que esto sea el fondo y que no continúe la crisis”.
En un tono dramático proyectó que será “muy difícil saber cuánto podemos aguantar, hay empresas que están cerrando hoy y el 95% de los empresarios textiles están perdiendo plata, se están descapitalizando”. “La situación está muy similar al 2002”, remarcó.En general, describió que muchas empresas que invirtieron cifras millonarias en dólares “ahora pierden un capital monstruoso, hoy ni siquiera el problema es la importación, porque los importadores también están fundiendo todos, lo fundamental y principal es la falta de consumo”, ¿Quién va a querer invertir así en Argentina?”, se preguntó. “Todo los empresario estamos usando reservas y vendiendo propiedades de patrimonio personal para poder subsistir”, acotó.
Al final de la entrevista, Kim graficó que la “gran diferencia con el 2002, esa fue una crisis fuerte pero de corto plazo, en cambio ahora hace 3 años consecutivos venimos perdiendo de a poco, es como un cáncer que va matando la industria” y manifestó que “tengo un lugar de 3000m2 cubiertos, hace un año tenía 380 y hoy tengo 300 trabajadores y dos tercios de las máquinas están paradas, hemos invertido 3500 millones de dólares en los últimos 17 años, soy proveedor de Nike y vendo más barato que China, nadie nos puede decir que no somos competitivos”. “Me duele el corazón al ver que a nuestros trabajadores no les alcanza para comer”, concluyó. 
Más Noticias


Entre la entropía y el escolazo

La mirada de la semana por venir

Previa de IDEA Rosario

Un balance del 7

6-A con la pava en el fuego

Ni para Molinos de viento

Haciéndose los rulos, la rosca y los Andes

Obsesión violeta del 6-A

Sin mirar y sin tocar

Señal desde el Oeste

