El blues del contrabando mediterráneo

La mañana de este jueves verá desfilar en los tribunales federales cordobeses a un nutrido grupo de agronegociantes acusados de evadir $ 58 millones y asociación ilícita. Para este 25 de febrero está fechada la audiencia en la que se darán a conocer detalles de gigantescas operaciones de contrabando de cereales, junto a los millones producidos por éstas. Una punta de ovillo que este verano apuntó a la frontera norte salteña como el lugar predilecto para estos envíos tramposos hacia el exterior.
Hace 5 años ESTRADOS

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Este jueves comenzará un juicio en los tribunales federales de Córdoba que resonará en el resto del país, dado que la imputación puso como eje a la evasión impositiva derivada del contrabando de cereales. En diálogo con NdR, el fiscal Carlos Gonella puntualizó el millonario perjuicio –unos $58 millones- que representa esta práctica para nuestro país. Muchas de estas millonadas son alumbradas en base a maniobras ilegales que tienen lugar en la frontera salteña con Bolivia y Paraguay.

La acusación que se formalizará este jueves en el Tribunal Federal N° 2 está centrada en una veintena de personas imputadas en calidad de autores y coautores de los delitos de evasión fiscal y asociación ilícita para cometerlos. “Esta maniobra les permitió evadir cifras millonarias”, resumió Gonella en el escrito presentado ante los tribunales de Córdoba. Los cabecillas que imputó el Fiscal hacían operaciones con Vicentín, Bunge y Cargill.

El caso es el resultado de una serie de tareas minuciosas, desarrolladas por la Fiscalía en operaciones con granos realizadas desde 2009 en las ciudades cordobesas Río Tercero, San Agustín y Despeñaderos, y en Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es decir, el circuito contable que posiblemente explicaría los extraños viajes de camiones por la frontera salteña o bien los que a manera de saltimbanquis realizan por las distintas estaciones portuarias del Paraná (NdR: la famosa Hidrovía Paraná-Río de la Plata).

El análisis estuvo enfocado en las firmas F.G. Cereales SA, Luis F. Farías e Hijos SRL/CERCAL SRL, Algeciras SA, VERCOVIR SA, Corretajes GROUP SA, Produc Tan SRL, y Daniel Ramón Pelayes. Todas sospechadas de actuar como “contribuyentes funcionales a la emisión de facturas apócrifas que eran controladas por los sujetos componentes de la organización mediante el manejo remoto de claves fiscales y bancarias”. 

Luego de la evaluación de gran cantidad de pruebas, Gonella abonó presunciones que fundaron su acusación en los CUIT a nombre de “Swetenson S.A.”, “Corretajes Group S.A.”, “EFCE S.A.”, “Arbol Grande S.A.”, “Vercovir S.A.”, “Sistemas de gestión y control S.A.”, “Algeciras S.A.”, “Produc Tan S.A.” y en “Pelayes Daniel Ramón”. En estos casos, por maniobras para la emisión de facturas apócrifas y diversos elementos como accionistas, domicilios, apoderados y otros indicadores respecto a quienes tenían el control de esta “agrupación ilícita”. 

En particular, el Fiscal remarcó que uno de los cabecillas era Fernando Luis Cuello, quien está considerado el organizador del grupo. El cual estaba dividido en dos sub rubros que eran los encargados de facturar las transacciones [Algeciras, Produc Tan, Vercovir y Corretajes Group] y por otro lado las que se ocupaban de “documentar los servicios de transporte de los granos” [Árbol Grande, Swetenson y Sistema y control de gestión].

La mujer detrás del hombre

En tanto, Natalia de los Ángeles Paulus –concubina de Cuello- está considerada (e imputada a raíz de esto) la “organizadora del grupo”, debido a su rol como accionista en la mayoría de las firmas que integran esta ramificación aparentemente delictiva. De tal manera que quienes realizaban negocios con Swetenson, Árbol Grande y EFCE en realidad terminaban contribuyendo a incrementar los beneficios de Nati. Además, Paulus “se encargaba de la dirección y gestión diaria de esas contribuyentes”, especificó la imputación del Ministerio Público Fiscal. 

Toda esta maquinaria “en detrimento de las arcas públicas”, había sido diseñada como herramienta para ocultar “a los verdaderos obligados del pago de obligaciones tributarias, utilizando personas físicas o jurídicas para montar una ficticia operatoria comercial que les permitió disminuir o anular las cargas tributarias que se deberían ingresar por la legítima comercialización del cereal”.

De manera tal que, según la Fiscalía la organización tenia a Fernando Luis Cuello, en calidad de organizador o jefe, junto con Natalia de los Ángeles Paulus, Jorge Ricardo Ferrer, Sergio Luis Guevara, Diego Gastón Ludueña, Luis Fernando Farías, Julio Daniel Lujan, Rubén Rodolfo Ceva, Rosendo Cesar González, Matías Elvio Giuggioloni, Daniel Ramón Pelayes, María Fernanda Farías, Juan José Ros, Rubén Omar Di Primio, Miguel Ángel Ortega, Félix Armando Cabral, Julio Omar González, Marcelo Alberto Sbagzdis, Néstor Rubén Beltrame, Pablo Martín Zotello y Horacio Omar Cismondi en calidad de coautores. 

De manera tal que en las imputaciones acumuladas contra la trifecta Cuello-Farías-Luján, por evasión simple (hechos comprendidos entre 2009 y 2012), FCB 35148/2014, los imputados antes mencionados habrían realizado maniobras por $ 1.784.123. En tanto, por 28 hechos encuadrados como “apropiación indebida de tributos” habrían embolsado más de $ 3 millones. En este último caso, Gonella aclaró que “todos superan incluso la condición objetiva de punibilidad” de la ley nueva 27.430, dado que están por sobre los $ 100 mil.

En tanto, en el apartado Cuello-FG Cereales, FCB 21258/2016, se analizaron hechos correspondientes a los períodos 2010 hasta 2012. Aquí, Fernando Luis Cuello, Natalia de los Ángeles Paulus y Rubén Adolfo Ceva están considerados partícipes necesarios mientras Jorge Ricardo Ferrer y Sergio Luis Guevara en condición de coautores.

De manera tal que la evasión –dos hechos- habría sido por un monto de $ 6 millones y 200 mil. Mientras que la “apropiación ilegal de tributos”, repartida en 27 hechos, sería por alrededor de $ 18 millones. 

La conclusión preliminar

De acuerdo a la investigación realizada por la Fiscalía Federal de Córdoba, se sacó como conclusión la articulación de “maniobras de evasión consumadas por distintos contribuyentes que presuntamente operaban en la organización e instrumentación de acciones destinadas a la adquisición de cereales en forma marginal, utilizando ´interpósitas´ personas (físicas o jurídicas)”. De manera específica, el Fiscal Carlos Gonella indicó que los imputados “facilitaban el cómputo de crédito fiscal apócrifo, a nombre de contribuyentes insolventes y/o presta-nombres, a los adquirentes de los productos comercializados marginalmente”. Con lo cual omitían el reconocimiento que el estado patrimonial insolvente de los prestanombres hacía imposible su participación en estas operaciones millonarias con granos exportables.

A raíz de lo detectado en aquel momento en relación a “personas jurídicas inexistentes utilizadas por los imputados (…) la AFIP procedió a impugnar el crédito fiscal improcedente”. Tras lo cual, remarcó la Fiscalía, se dio una “disminución del crédito fiscal originalmente declarado y con ello la reducción de los saldos técnicos como los de libre disponibilidad con los que la contribuyente había compensado las respectivas retenciones del I.V.A., quedando así impagas”.

De manera tal que luego que Farías y Luján admitieran el macaneo tributario, a través de estas compañías de fantasía (las que permitían la emisión de “saldos de libre disponibilidad” para después simular que compensaban pagos de impuestos), Gonella concluyó que deben considerarse elementos “aplicables a los delitos” antes consignados.

Por otro lado, en relación a la imputación por asociación ilícita, la Fiscalía Federal mediterránea adjuntó un detalle de cada elemento secuestrado en los domicilios que se allanaron en la fase de instrucción. En particular, en los procedimientos efectuados en FG Cereales y en el estudio contable Ceva, en función de los cuáles “pudo constatarse  que FG cereales era una de las firmas reales utilizadas por la asociación para que la maniobra pergeñada no pudiera ser advertida a ojos del órgano de control”.

A la par que “el rol de esta persona jurídica era hacer aparecer que compraban los granos a las empresas” mencionadas en los párrafos 4° y 5° de este artículo. Esto, a sabiendas que tales firmas “jamás podrían haber vendido cereal atento su falta de operatividad”.

Pero ello les posibilitaba “no sólo blanquear el cereal que el grupo había adquirido marginalmente a productores reales que permanecieron ocultos, sino también para computar crédito fiscal a raíz precisamente de las operaciones inexistentes llevadas a cabo con las empresas apócrifas, obviamente sin el correlato de débito fiscal correspondiente, justamente porque esas operaciones nunca existieron”. La máxima del filósofo Luis B, acerca de cómo se hace la plata en este país, en versión Pampa Húmeda.

Link relacionado: 

https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-1584_Blues-del-contrabando-III_#ZWwgYmx1ZXMgZGVsIGNvbnRyYWJhbmRv

Crédito fotográfico: FM Alba. 


NdR, 25  de febrero de 2021.  


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