Los ojos apuntando al objetivo celeste son un gesto susceptible de decodificarse de maneras muy diferentes. Gratitud hacia los dioses, el cableado en el camino al Valhalla, los irascibles gritos de gol vecinos o el escudriñamiento algo más técnico del éter. Por tal motivo, antes del match Argentina-Reino Unido, deschavamos sobre otro enfrentamiento de los mismos protagonistas en catastros espaciales.