Las inasistencias que se multiplicaron como bufandas en medio de la helada fueron la señal en la víspera. En comparación con el lleno total concitado al día siguiente -este miércoles- para votar la Ley Thiel/Palantir o Super RIGI ji ji. Un paneo por la Cámara baja, durante las últimas 48 horas de frenesí de ausencias y apariciones.