La situación política en Bolivia es crítica, aunque igualmente sigue la venta de recursos que tanta ira despertó entre la ciudadanía. Con millones de bolivianos en las calles de la capital y en las rutas, nadie apuesta un níquel por la continuidad de Rodrigo Paz Pereira. Sin embargo, la injerencia argentina es innegable en este lío fenomenal, como veremos en los próximos párrafos.