Mezcla de incredulidad e indignación, es el mix de reacciones tras la estela del mileidismo en una nueva escalada de agresiones a la oposición. Un contexto con un alto grado de toxicidad se pronostica para este final de año. Coordenadas sobre la amenaza de exterminio al kirchnerismo o la veta de convertirlo en el nuevo hecho maldito de la política criolla.