En medio del maremoto de algarabía por la obtención del máximo torneo continental de fútbol, una señal de preocupación se garabatea en el horizonte. Y dicho rasgo económico corre en paralelo, por el carril del medio, al que transita el sentir popular. Entre ambas variables, nos adentramos en este campo y ponemos atención en las tranqueras. Ya veremos por qué.