La línea de acción dirigida a resecar connacionales en los cuatro puntos cardinales del mapa criollo se mantiene en la agenda mileidista. Aquello de dejar sin fondos a gobiernos provinciales, cargándoles responsabilidad tendiente a lograr mayor genuflexión respecto al proyecto de Ley ómnibus. Cuyo contenido sigue siendo un misterio y pocos saben adonde lleva.