En algún momento, no tan lejano, se los denominaba “pesados”, “plomos”, “moplos” o “Vladimir Plomax”. Luego, en los 80, también se los llamó “pelotazo en contra” o “Pepe Cortisona”. Al principio de este siglo, se rebautizaron como “imposturas intelectuales”. Aquí van 15 de los más elementales a tener en cuenta, si la meta es llegar hasta el podio.