La seguidilla de sopapos cosechados por la actual gestión, tanto en la calle como en estrados y foros judiciales y financieros, suma presagios funestos. Al equiparar esta situación con la abreviada de Liz Truss en Reino Unido, es posible adivinar un epílogo. La hipótesis sobre una transmisión de poder en marcha llegó hasta el hotel Libertador.